EL DEPORTE, UNA OPCIÓN DE OCIO EN LA SERRANÍA

Las ofertas de ocio, y por desgracia las fiestas en nuestro pueblo, Alcublas, cada vez van a menos, en cantidad, por diferentes factores que no pienso comentar, ya que no son el objeto del artículo. Pero la cuestión es que la población, sobre todo los jóvenes, cada vez se ven menos incitados a subir al pueblo.

Alcublas, vista general

Muchas personas especulan sobre cómo hacer para que sigan subiendo los jóvenes a nuestras zonas rurales, o incluso hay gente que se alegra porque perturban la paz de sus descansos… Nosotros, por nuestra parte, hacemos lo que mejor sabemos hacer, DEPORTE3
Cada vez nos es más difícil conseguir que la gente suba a Alcublas, y por lo cual, cada vez es más difícil conseguir tan solo 10 personas, para poder jugar un partidillo de fútbol sala. Pero éste pequeño inconveniente sin querer nos ha salvado los fines de semana “vacios”. 1
Al ser tan poca gente, nos juntamos para poder jugar personas de todas las peñas y edades del pueblo, pudiendo coincidir un niño de 15 años, con un adulto de 30 años en el mismo partido. Eso, en un pueblo, en cualquier sitio, el realizar actividades de ocio gente de edades tan diferenciadas, es muy difícil de conseguir, y que además se disfrute como se disfruta ya es…casi imposible.
Eso es lo que hemos conseguido, unir a todos los jóvenes con el mismo interés. Cada vez cogemos a más niños para mantener la “cantera” y que dentro de 5-10 años se siga pudiendo jugar a futbol por aquí. En los partidos siempre recordamos viejas anécdotas de cuando éramos pequeños y los mayores no nos dejaban jugar con ellos, o nos decían que jugáramos de portero como mucho…como ha cambiado todo. Ahora, ellos son muy importantes, los mas pequeños, por eso el clima de compañerismo debe mantenerse siempre.
2Puede que lo mejor de esos partidos a 5 grados, un fin de semana de febrero que no llaman la atención a nadie, sea el quedar después de jugar, casi de forma improvisada a cenar todos juntos en algún bar, sin importar de nuevo, la gran diferencia de edad.
En nuestras manos está el lanzar eventos deportivos que arrastren a la gente a visitar nuestro pueblo, y que devuelvan el interés por subir a nuestros Alcublanos reacios a aparecer por nuestras calles.
Hace años que se vienen celebrando carreras de montaña por el término, gracias a los organizadores de “Alcublas Corre”, y al ayuntamiento que se mostró dispuesto a colaborar, que convierten, los días de carrera, en un reclamo enorme para la gente. Recuerdo, que el I Desafío Trail de Alcublas, un fin de semana de junio, con gente en exámenes, sin vacaciones ni nada, el pueblo estaba a rebosar de gente, incluso por la noche.

Jordi Muñoz

A PROPÓSITO DE LAS FIESTAS DE VERANO EN LA SERRANÍA

                               Mi comisión de fiestas fue la mejor

Pasado el bullicio de los días de verano, donde la mayoría de los pueblos viven una afluencia desbordada de gente, ocupando casi el 100% de las viviendas y alcanzando su punto álgido con las semana de fiestas de los pueblos, llega, la esperada por algunos, tranquilidad.

Festeros de Alcublas el día de las Jotas

En la mayoría de los pueblos la semana de fiestas de agosto, en honor a su patrón, son unas fechas señaladas en el calendario. Vemos como cada pueblo organiza estas fiestas por un sistema u otro. En algunos pueblos es el Ayuntamiento quien organiza estos días de fiestas, en otros son grupos de amigos o quintas que se formalizan en una Comisión de fiestas y el Ayuntamiento cede, de manera implícita ,la libertad de organizar las fiestas del año próximo.

En septiembre, con la llegada de la tranquilidad, también llega la nueva Comisión de Fiestas del siguiente año, vemos como empiezan a elaborar su trabajo y a planificarse el año para poder realizar una semana de fiestas como el pueblo se merece. Empieza la época de la venta de bonos de fiestas, loterías, rifa, organización de verbenas y discomóviles, celebración de eventos, reuniones cada fin de semana… Es una año de trabajo.

Es de especial admiración aquellos pueblos que organizan sus fiestas por Quintas, sobre todo si son quintas jóvenes, de 21 años. Estos jóvenes nos demuestran como trabajan, como se implican, como asumen responsabilidades, como ceden su tiempo en lograr su objetivo: que su año sea, un buen año de fiestas. Aquí tenemos el ejemplo, aquellos jóvenes que no pensábamos capaces de nada son los que nos solucionan la semana de fiestas. Los jóvenes son los que llenan, los últimos diez días de agosto, el pueblo de gente, de fiesta y de vida. ¿A cambio de qué? A cambio de nada o a cambio de mucho según como lo veas. A cambio de ver a sus padres orgullosos de la implicación de sus hijos con el pueblo, a cambio de ver que sus abuelos los miren con ojos vidriosos en la procesiones de fiestas, a cambio de pasar un año entre amigos, a cambio de ser el protagonista de lo que ellos han conseguido, cambio de ayudar a que su pueblo no sea gris en verano o simplemente a cambio de discutir con amigos de otras quintas que “mi comisión de fiestas fue la mejor”. A cambio de lo que queramos, pero la verdad es que los jóvenes festeros nos dan una clase magistral de como hacer cosas por su pueblo.

Pero, ¿Los cuidamos como se merecen?. Estamos hablando de: un grupo de personas que trabajan durante un año entero para que disfrutemos. ¿Los cuidamos bien?. Muchas de las Comisiones de fiestas de los pueblos desarrollan su actividad de una forma incierta, tenemos que empezar a preservar esta magnifica iniciativa que se da cada año en los pueblos. Los vecinos de los pueblos se vuelcan y colaboran con los jóvenes festeros, el fruto de todo esto son diez días de fiestas increíbles para un pueblo como el nuestro.

Con el fin de seguir disfrutando de este sistema de Comisiones de Fiestas, con el que cada año un grupo de jóvenes dan lo mejor de ellos, y el que nos ha hecho disfrutar de tantas y tan buenas Comisiones, la  Comisión de fiestas deben desembocar en una Asociación cultural o juvenil, la forma que nos permita seguir disfrutando de este magnifico sistema.

Tenemos suerte de tener en los pueblos jóvenes implicados , que consiguen esos días de fiesta, por eso es el Ayuntamiento quien tiene que velar por preservarlos, y preservar a aquellos que desinteresadamente se comprometen a organizarlas. En la actualidad los Ayuntamientos ceden de forma no explicita la celebración de las fiestas, asumiendo con un “nosotros estamos detrás” todo compromiso con la Comisión, tal vez ha llegado la hora de mejorar la protección a las Comisiones de fiestas, además de adelantarse a cualquier incidente que pueda surgir. Es el Ayuntamiento quien tiene que marcar el camino para que la Comisión de fiestas se conviertan en una Asociación. Manteniendo, por supuesto, la independencia y frescura que tiene la Comisión de Fiestas.