LA SERRANÍA. TERRITORIO MINADO CONTRA LA BELLEZA

Alfons Cervera.

diario.es

http://www.eldiario.es/cv/opinion/Serrania-Territorio-minado-belleza_6_617048301.html

La Serranía es una de las comarcas más hermosas de este país que borra del mapa lo que no le interesa. Es una de las más grandes. Y también una de las más despobladas.

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Hay sitios que existen de verdad, pero es como si no existieran. No aparecen en los mapas. Los medios de comunicación sólo hablan de ellos cuando sucede alguna catástrofe que los afecta directamente. La política los abandonó hace años. No hay votos suficientes para ningún partido porque en esos sitios no vive casi nadie. Antes sí. Antes vivía mucha gente en los pueblos que hoy están casi abandonados. Pero la vida es más difícil en unos sitios que en otros. Y los pueblos del interior se fueron quedando vacíos. La emigración a Francia, sobre todo. Y a Barcelona. El no regreso. La gente se va y casi nunca vuelve. A lo mejor vuelve para las fiestas patronales. O para abaratar las vacaciones del verano. Pero la vida en esos pueblos no es vida de verdad, es supervivencia. Y, sin embargo, hay gente que hemos decidido vivir en esos pueblos de la Serranía y no en otros. Aunque a ratos sea difícil resistir, casi imposible.
La Serranía es una de las comarcas más hermosas de este país que borra del mapa lo que no le interesa. Es una de las más grandes. Y también una de las más despobladas. Por eso, como decía antes, al mundo de la política -sea cual sea- le interesa bien poco lo que pasa aquí arriba. Hay otras comarcas parecidas. No somos los únicos que sufrimos ese abandono de nuestros representantes públicos. Pero uno ha de hablar, principalmente, de lo que conoce. Y lo que yo más conozco es la Serranía. Apenas una veintena de pueblos. Apenas entre todos unos catorce mil habitantes. Y de esos catorce mil, más de la mitad se los llevan entre tres de esas poblaciones. Como si la Serranía fuera Siberia. Más o menos. Hace muchos años era difícil recorrer los pueblos serranos. Todo quedaba lejos. Las carreteras eran caminos de carro. Ir de un pueblo a otro era como un viaje de Julio Verne al centro de la tierra. Poco a poco nos fuimos conociendo. El punto de descubrimiento fue cuando se quiso instalar en el Domeño abandonado, hace casi treinta años, un almacén de pararrayos radiactivos. Nos opusimos. Hasta los del PP se oponían. Claro: entonces mandaba en la comarca el PSOE de Joan Lerma y se trataba de engañar a la gente. A esos del PP les importaba un pito el almacén radiactivo. Lo que querían era echar a los socialistas. Y lo consiguieron. Luego abandonaron las pancartas de la protesta y se dedicaron, en los pueblos donde gobernaban, a convertirlos en estercoleros. Así es la vida: imposturas y traiciones a destajo. El almacén se fue a otra parte. Y ahí, en aquel suceso lamentable, nos descubrimos como comarca, como tierra común, como un sitio lejos de todo pero con el alma de una resistencia a prueba de bomba.

La resistencia sigue. Sencillamente porque es la única manera de salvar lo que más nos identifica: el paisaje. Somos bosques, sendas incorruptibles, cielos tan limpios como el de las noches marsellesas, agua que no deja de brotar por trochas inextricables, gente que sólo sabe lo que ha de saber la gente decente: que la mayor nobleza se la debemos a la tierra donde nacimos y en la que hemos decidido vivir cueste lo que cueste. La resistencia tiene que ver con la belleza que antes les contaba. Somos una tierra hermosa. Pero desde hace años esa tierra está agujereada impunemente por las excavadoras. Las minas de explotación a cielo abierto. Las montañas se convierten en pozos sin fondo. Los árboles desaparecen y en su lugar quedan un inmenso agujero de color marrón, muelas ancestrales convertidas en calvas abruptas que parecen calaveras, un olor a mierda que supuran los deficientes contenedores de basura planetaria que ha encontrado en la Serranía su particular territorio de intereses bastardos. Luchan esos depredadores contra la belleza de mi tierra. Les importa un pito la destrucción de lo más nuestro, de lo común que nos junta en medio del infortunio: ese vivir apegados a los pueblos donde nacimos y donde hemos decidido vivir a pesar de la intemperie política, de las traiciones a destajo, de que no aparezcamos en los mapas.

Pero ya digo: la resistencia está ahí. Por eso el otro día -¡al fin!- vinieron a visitarnos responsables políticos de Medio Ambiente de la Generalitat Valenciana. Algo es algo. Quienes no aparecen para nada son los de Turismo de esa misma Generalitat. O de la Diputación de Valencia. Seguramente la Serranía los pilla a trasmano. Mucho hablar del turismo rural pero sus eslóganes no dejan de ser una manera retórica de marear la perdiz para que todo siga igual que cuando los dinosaurios corrían como ardachos gigantes por las huertas de Losilla de Aras. La visita del otro día era para ver el estado en que se encuentran las montañas copadas por las minas. Territorio minado contra la belleza. Eso somos. La comitiva se detuvo en una de esas explotaciones. Y uno de esos explotadores se subió a una excavadora y embistió a quienes formaban parte de la comitiva. La agresión a la tierra y a las personas se juntaban ese día en la forma de un salvaje al que sólo le importa su negocio, aunque sea a costa de liquidar los bosques y el aire que esos bosques nos permiten respirar con absoluta pureza. No se trata de un caso único ni es la primera vez que ocurre. Hace años que esa violencia existe. Los mineros dicen que defienden sus derechos. Lo que no entienden -porque no quieren entenderlo- es que nosotros también defendemos los nuestros.

Hay sitios que existen de verdad, aunque demasiadas veces no salen en los mapas. Este artículo les llega a ustedes desde lejos, desde uno de esos sitios: la Serranía, carretera de Ademuz arriba, buscando tierras de Cuenca y de Teruel. Seguro que habrá sitios hermosos en todas partes. Yo les acabo de contar uno de esos sitios. Ahí se juntan -con deseos de dignidad y de nobleza- la belleza irrepetible de una tierra y la resistencia de sus gentes a que esa belleza desaparezca en manos del abandono político y de la vieja y enconada violencia de las excavadoras.

CUANDO TODO ESTÁ PERDIDO

Recuerdo hace años, sentados, aprovechándose de la sombra de la morera, a esos hombres con azadas al hombro, con albarcas bien atadas cuatro dedos por encima del tobillo, seguido del dobladillo del pantalón para que no se llenase de tierra.

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Muchos de esos hombres ya pasan lo ochenta y, como el primer día, siguen chafando el camino que les lleva al campo. Sus pies duros y sus manos llenas de cayos, su imagen tosca solo se ve contrapuesta con el viso  de sus ojos, que desdeñan la imagen de un hombre con vigor pero sin fuerzas, con ahínco pero sin ánimos.

Cuentan entre ellos el paso de los años, y el cambio de las cosas. Como poco a poco las paredes se vienen abajo y ya no hay nadie que las quiera hacer, y probablemente tampoco sabrían hacerlas. Ven como los pajares, a orillas de las eras en los que tantas tardes han pasado, se han asolado por el peso de estas últimas nieves….

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Recuerdan, las sendas  y caminos por las que tantas veces han pasado, volviendo de las bodegas y campos más lejanos, con sus machos y sus enseres. Hoy por hoy la mitad de esas sendas se han perdido, el monte se ha hecho con todo. El incendio de años atrás ha dejado leña a mitad de quemar y millones de pimpollos fruto de aquellas piñas que explotaban antes de arder, aliagas, romeros y carrascas, que se crían con el desenfreno del descontrol. Nadie les marca donde termina el monte y empieza la senda.

Ya nadie limpia el monte, ya nadie controla la maleza, y ya nadie pierde tiempo en cuidar lo que es de todos. Recuerdan, que han ido a plantar pinos, a limpiar monte y a parar el fuego. Recuerdan que ellos, o sus abuelos antes que ellos sacaron a mano la mitad de los caminos que hoy tenemos, hicieron la mitad de las paredes que hoy tenemos, bajaron la piedra para los pajares y sacaron las eras, recalzaron la tierra para hacer una pared y plantar una fila de 7 almendros….y como dicen, con sus manos y sin la mitad de las cosas que tienen hoy en día.

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Tal vez, deberíamos pararnos. Empezar a ver cómo están nuestros montes y nuestros pueblos y; como queremos que estén de aquí a unos años. Vivimos ajetreados en el día a día, con las obligaciones y los eventos que hacen que tengamos el tiempo justo para vivir, o incluso ni eso. La verdad es que nosotros vamos a dejar una herencia peor de la que nos dejaron nuestros mayores. Dicen, que somos la generación más preparada y con más medios y capacidades a nuestro alcance. Lo único que tenemos igual que entonces es el tiempo. Así que, ¿estaríamos dispuestos a invertir unas horas de nuestro tiempo a hacer una labor que beneficie a todos? ¿Estaríamos dispuesto a aunar esfuerzos en que el monte tenga el aspecto que debe?  Depende de nosotros exigir, el ayudar y el ofrecernos a recuperar nuestros montes. Debemos ser capaces de canalizar las ideas y los esfuerzos en hechos reales. Debemos invertir nuestro tiempo en dejar un monte, por lo menos, como lo conocíamos.

 

 

PROPUESTA DE MEJORA DEL TRANSPORTE PÚBLICO EN LAS COMARCAS DE LA SERRANÍA Y EL RINCÓN DE ADEMUZ.

  • Fijar población y evitar el despoblamiento.
  • Aumentar la calidad de vida de los ciudadanos.
  • Vertebrar el territorio.
  • Mejorar infraestructuras.
  • Impulsar el emprendimiento.
  • Favorecer la aparición y ubicación de empresas.
  • Aumentar la oferta educativa y cultural.
  • Promover el empoderamiento femenino y la igualdad.
  • Atender eficazmente a los mayores, personas dependientes y discapacitados.
  • Aumentar el atractivo turístico comarcal…

Disponer de un buen servicio de transporte público contribuye a alcanzar todos estos objetivos y, sobre todo, a dar respuesta a una necesidad real, vital para nuestro territorio.

Alpuente, Acueducto Los Arcos, por Chusa

Las comarcas  de La Serranía y el Rincón de Ademuz han sido históricamente las “grandes olvidadas” de la Comunidad Valenciana a la hora de recibir servicios esenciales. Tal vez la razón sea su extenso territorio sumado a su baja densidad de población, algo que dificulta mucho cualquier actuación al respecto.

Un servicio de transporte público de calidad es una demanda nunca satisfecha en estas comarcas, es un derecho fundamental que ninguna Administración, ni autonómica ni estatal, han contemplado como prioridad.

Los habitantes de estas comarcas hemos ido viendo cómo nuestros pueblos, progresivamente, han ido muriendo.

Económicamente, las actividades tradicionales (ganadería y agricultura) han ido retrocediendo tanto en producción como en mano de obra y no hay un claro relevo generacional que indique que seguirán siendo el motor económico de la zona.

Demográficamente, el despoblamiento iniciado a principios del siglo XX ha ido vaciando nuestros pueblos y ocasionado el envejecimiento de la población, lo que conlleva un evidente menoscabo en cuanto a la oferta en servicios públicos esenciales: sanidad, educación y transporte público.

Estas circunstancias se convierten en la “pescadilla que se muerde la cola”: frente al despoblamiento, a una población envejecida, ante unos habitantes alejados de los núcleos urbanos de referencia, aislados físicamente de la vida política, social, cultural y económica, la respuesta administrativa es nula. Si a esto añadimos los censos de población traducidos a números de votos, está claro que invertir en Los Serranos y el Rincón de Ademuz nunca ha sido prioridad de los gestores políticos que nos han representado.

Con una población de 2.605 habitantes, el Rincón de Ademuz es la comarca valenciana con una menor densidad de población. Sólo una de sus poblaciones, Ademuz, supera el millar de habitantes.ademuz

La Serranía, con una mayor extensión, tiene una densidad poblacional similar. Consta de diecinueve municipios y un total de 17.936 habitantes. Tuejar, Chelva, Pedralba y Villar del Arzobispo son sus únicos municipios que superan los mil habitantes.

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Ofrecer un servicio de transporte público eficaz es un hecho vital para la supervivencia de las comarcas, por lo que se hace necesario diseñarla teniendo en cuenta todas las variables sociales, territoriales, económicas y ambientales de estos territorios.

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El transporte que desde el año 1925 se ha ofreció en estas comarcas, lo ha gestionado la empresa HISPANO CHELVANA. “La Chelvana” ha vertebrado históricamente el transporte de personas tanto del Rincón de Ademuz como de La Serranía. Pero los tiempos y las necesidades han cambiado, no podemos seguir con propuestas del siglo XX un siglo después. Hoy en día la Chelvana llega a la práctica totalidad de poblaciones serranas y del Rincón, pero la regularidad de sus servicios deja mucho que desear. No pretendemos ver autobuses vacíos recorrer nuestras comarcas, queremos adaptar el servicio a las nuevas necesidades de movilidad demandadas por nuestros vecinos y garantizar de este modo el acceso a servicios básicos como son la sanidad, la educación, la cultura, el turismo y el ocio.

Pues bien, el actual servicio de transporte público que tenemos en las dos comarcas es el que podemos ver a continuación.hispano-chelvana-horarios-invierno-2016

Las rutas que realiza la Chelvana las podemos apreciar mejor en la siguiente imagen. Esta oferta nos parece anticuada e insuficiente para poder afrontar los nuevos retos que tenemos por delante y alcanzar los objetivos propuestos al principio.

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Diseñar una red de transporte público adecuado a las nuevas necesidades, no es tan complicado, entre otras cosas porque se está haciendo en otros territorios con similares características y los resultados son muy positivos.

La Rioja (www.larioja.org) – PROYECTO : SERVICIO DE TRANSPORTE REGULAR DE USO GENERAL DE VIAJEROS POR CARRETERA ENTRE DISTINTAS POBLACIONES DE LA RIOJA. LINEAS RURALES DE LA RIOJA.

Asturias, Cantabria, Andalucía, son también ejemplos de cómo ofertar este servicio público de manera responsable y eficaz. En estas comunidades se combinan diferentes modelos de gestión: a demanda, mixto (aprovechando el transporte escolar), taxis, etc. Elegir un modelo u otro es competencia de los gestores, pero sí que nos parece indispensable su regularidad para poder garantizar la calidad del servicio prestado.

Ofrecer un servicio público requiere de una inversión que no obtiene retorno, es decir, la rentabilidad económica no existe en el servicio público, pero eso lo sabemos todos. Se trata de gestionar para toda la población, garantizando los derechos esenciales, entendiendo que la “sociedad del bienestar” debe extenderse a todas las zonas del territorio que se gestiona.

En nuestro caso, hay que tener en cuenta los siguientes condicionantes:

  • Población REAL susceptible de ser usuaria del servicio. Debemos tener en cuenta:
  • El número de habitantes en cada municipio.

  • Los asiduos de fin de semana y épocas vacacionales.

  • Visitantes esporádicos.

  • Turismo (cultural, gastronómico, etnográfico, medio-ambiental, etc)

  • Turismo puntual por acciones concretas (exposiciones, jornadas, ferias, fiestas locales, conciertos, etc)

  • Orografía de las comarcas.

  • Necesidades de movilidad de la zona (acceso a servicios sanitarios, jurídicos, administrativos, de ocio y comerciales, culturales, deportivos, etc).

  • Gestión sostenible de los recursos, desde la responsabilidad pero también desde el compromiso social.

  • Núcleo de población de referencia.

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En LOS SERRANOS y EL RINCÓN DE ADEMUZ podemos diferenciar para el nuevo modelo de transporte público 5 zonas:

      1. RINCÓN DE ADEMUZ (Castielfabib, Ademuz, Vallanca, Puebla de San Miguel, Casas Altas, Casas Bajas y Torrebaja)
      2. ARAS – TITAGUAS – ALPUENTE (y sus aldeas) – LA YESA
      3. TUEJAR – CHELVA – BENAGEBER – CALLES – LOSA – CHULILLA – SOT DE CHERA.
      4. ANDILLA- ALCUBLAS – HIGUERUELAS – VILLAR – DOMEÑO
      5. PEDRALBA – BUGARRA – GESTALGAR

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Se toma como núcleo poblacional de referencia y destino final LLIRIA, ya que aglutina todos los servicios básicos (Hospital, gestión administrativa, Juzgados, comercio, actividades deportivas y culturales…) pero sobre todo, servicio de METRO que conecta con VALENCIA y toda su área metropolitana.

Hace ya unos días iniciamos una campaña de recogida de firmas en la plataforma CHANGE.ORG demandando un transporte público adecuado para La Serranía y el Rincón de Ademuz. La respuesta popular está siendo todo un éxito llevando ya más de mil cien firmas de apoyo a la petición. https://www.change.org/p/generalitat-valenciana-resolver-el-transpote-p%C3%BAblico-en-la-serran%C3%ADa-ya Nos comprometimos a presentar en la Consellería de Vivienda, Territorio y Vertebración del Territorio una propuesta de transporte público junto a las firmas recibidas. Esta es la propuesta:

      • Ofrecer un servicio regular (a demanda) para fijar planes de recogida de viajeros diarios. Actualmente la demanda es muy limitada pues en muchos casos se limita a dos servicios para toda la semana.
      • Crear una “Central de Reservas a Demanda” con las siguientes funciones:

1.- Recogida de reservas tanto telefónicas como por medios informatizados.

2.- Generación de viajes a demanda que según las reservas van llenando las plazas del vehículo.

3.- Gestión de las comunicaciones entre el centro de control y el vehículo, y el centro de control y los terminales de información al usuario.

4.- Terminales de Información al Usuario en todos los pueblos de ambas comarcas, que permitan indicar al usuario las plazas libres, posibles incidencias en el recorrido, recordatorio de horarios del servicio.

El servicio debe ser financiado por el Gobierno Autonómico, Diputación y municipios afectados. Existe una amplia legislación al respecto, tanto a nivel europeo, como nacional que da cobertura a este tipo de proyectos. No necesitamos más legislaciones, ni planes, ni programas de desarrollo rural. Necesitamos acciones y voluntad política de solucionar necesidades. El porcentaje de financiación debe ser fijado por las administraciones responsables, entendiendo que no debe ser inferior a un 80%.

      • Disponer de 5 microbuses adaptados que atiendan REGULARMENTE las cinco zonas mencionadas. Cada uno de los microbuses tendrá por base una población de cada zona.
      • Cada microbús recorrerá dos veces al día las rutas propuestas en horarios de mañana y tarde. Al ser un servicio a demanda, estos horarios pueden incrementarse según la necesidad.
      • Establecer tarifas para los usuarios en función de su utilización y su situación económica. Crear un bono-transporte para los vecinos de las dos comarcas a un precio inferior a la tarifa estándar del servicio.
      • El servicio debe ser diario y a demanda porque entendemos que es la mejor manera de favorecer, fijar e incrementar su utilización, tanto para los habitantes de las zonas como para los potenciales visitantes. Es la mejor forma de crear hábito en la utilización de servicios públicos de transporte.
      • Utilizar las nuevas tecnologías para gestionar de manera eficiente el servicio: diseñar una app que permita a los usuarios a través de su móvil reservar plaza, controlar rutas, horarios e incluso trayecto de los vehículos en tiempo real. Al ser un servicio “a demanda” se hace indispensable para la buena gestión el uso de estas aplicaciones tanto para los usuarios como para la empresa concesionaria del servicio.

La Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural, la Consellería de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración del Territorio, son a las que corresponde afrontar esta demanda y dar la respuesta adecuada.

Sabemos que los tiempos son difíciles, pero entendemos que nuestras comarcas ya no pueden esperar más y necesitan con urgencia medidas reales, rápidas y eficaces que repercutan de manera directa en la calidad de vida de sus habitantes. De ello depende que nuestros pueblos no se mueran y que estos territorios puedan mostrar y desarrollar sus potencialidades.

LOS SERRANOS Y EL RINCON DE ADEMUZ son dos comarcas maravillosas del interior de Valencia. No podemos resignarnos a ser una gran residencia de ancianos dentro de veinte años, no podemos perder toda la riqueza cultural, paisajística, lingüística, arquitectónica, económica que tenemos. Reclamamos un servicio de transporte público de calidad que nos permita cumplir con todos los objetivos que hemos detallado al inicio. Es la única manera de construir futuro y de ser, de una vez por todas, población rural atendida, valorada, en la misma medida que el resto de población.

Para alcanzar estos objetivos debemos desarrollar nuevas estrategias que aprovechen el potencial que actualmente nos brindan las nuevas tecnologías de la información y del conocimiento.

LA SERRANÍA ES ALGO MÁS, SEÑOR DIPUTADO

Son casi las diez de la mañana. Catalina mete prisa a Lamberto, su marido, pues están esperando a su hijo para ir al hospital. Emilio ha tenido que pedir el día en el trabajo para subir al pueblo y poder llevar así a sus padres al especialista.

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Estas rutinas suelen ser habituales en la Serranía. La avanzada edad de sus habitantes, la ausencia de transporte público y el éxodo de sus hijos hacen que cosas tan habituales como una consulta médica se conviertan en todo un trastorno familiar.

Días atrás leí la noticia de que el diputado autonómico y concejal del ayuntamiento de Lliria, Paco García, había solicitado a la Dirección General de Transporte una parada en el Hospital de Lliria de todas las líneas que operen en la zona, tanto las de Lliria como las de la Serranía. En una nota de prensa algo cargada de autobombo decía que con ello se daba “solución definitiva” a la difícil accesibilidad al centro hospitalario que iban a agradecer tanto los trabajadores como los vecinos de Lliria y de la Serranía. Hablaba también de la desafortunada ubicación del hospital lamentando la ausencia de estudios previos que garantizasen la mejor opción.

Dejando a un lado las necesidades locales de Lliria, el diputado Paco García cree que consiguiendo que pare la Chelvana en la puerta del hospital nuestra comarca tiene la “solución definitiva” a su deliberada y mala comunicación. Preocupantes estas visiones tan simplistas de los problemas…

hispano-chelvana-horario-autobusesHe querido incluir los horarios de la Chelvana para el Rincón de Ademuz y la Serranía, único servicio público de transporte de ambas comarcas, para ver qué días y qué horas sus vecinos van a poder utilizar el nuevo apeadero del Hospital de Lliria. ¿En verdad cree que esa es una solución definitiva? Por lo visto tendremos que adecuar nuestras urgencias a la petición por demanda de un servicio o concentrar en viernes las visitas al centro hospitalario. De nuevo pidiendo limosna en servicios esenciales como es la sanidad.

Los habitantes de la Serranía siempre se han caracterizado por intentar aprovechar los recursos y las potencialidades que tiene su territorio, pero cada día se lo ponen más difícil. Son conscientes que un hospital ha de construirse en un área geográficamente estratégica pero no se explican como, pagando los mismos impuestos que en el resto de zonas, no dispongan de transporte público coherente a sus necesidades. Es inadmisible que no se cree una red de centros de día o casas de mayores pues en nuestra comarca hay mucha gente mayor que está sola, siendo ésta una muy buena solución para ellos pues están en su entorno y serían atendidos como merecen.

Dentro de las 50 medidas para luchar contra la despoblación que aprobó recientemente la Comisión de Entidades Locales del Senado aparecen las siguientes:

12.- Adopción de medidas específicas para que los propios habitantes del medio rural puedan mantener y afrontar los problemas que se plantean en los territorios despoblados.

23.- Fomento de la creación y mejora de las infraestructuras que sirvan para un soporte más adecuado en el transporte y las comunicaciones entre territorios.

24.- Creación de un sistema transversal y vertebrado de comunicaciones dentro de los territorios rurales.

44.- Diseño de un plan para crear una red de servicios destinados a mayores y personas discapacitadas.

Para luego tener que oír que la construcción de un apeadero es la “solución definitiva”. Perdone el calentón, señor Diputado.

DÍAS DE VENDEMA EN LA SERRANÍA

Era viernes por la noche y mientras estábamos cenando al calor del foguer mi padre nos contaba los planes para la mañana siguiente.

En la radio se escuchaba De España para los españoles, un programa musical que el viejo
Telefunken emitía en onda media al que mis padres eran asiduos por su afición a Manolo Escobar y a Sara Montiel.

Los planes para el día siguiente eran claros concisos, había que madrugar puesto que nos esperaba un día duro de vendema tanto a mi hermano como a mí, a pesar de tener los dos menos de doce años en aquella época ya eramos todo unos hombres.

Prácticamente a las nueve de la noche ya estábamos durmiendo con los cual a la mañana siguiente escuchábamos el trajín que se formaba mucho antes de amanecer, el sonido del macho comer garrofas mientras mi padre le ponía los aparejos antes de salir al pajar para
engancharlo al carro, os preguntaréis, ¿cómo el mulo en casa?, pues sí era lo más común junto con un cerdo que teníamos en una pequeña porcatera al cual se engordaba con sobras de la comida para luego la matanza. Supongo que también os preguntaréis, ¿donde estaba el servicio en tan acogedor palacete?, pues ya os lo podéis imaginar, nuestras necesidades las depositábamos en un hueco que hacíamos entre la paja del corral casero y todo mezcladito con los excrementos del macho y del puerco abonaban nuestros campos.

Sonaba el carro por la calle de ripio mientras mis tíos y mi abuelo ya habían llegado a casa, mi madre preparaba las fiambreras con embutido de la matanza y patatas, muchas patatas, mientras nos gritaba, ¡chiquillos arriba que ya está el padre con el carro!, suponéis bien el desayuno de leche con Cola-Cao era corto.

Ya de camino hasta el bancal mi padre iba andando delante de la caballería mientras mi abuelo todo eufórico él llevaba los ramalillos como si de capitán de barco al timón se pusiera. ¿Encima del carro?, mi abuelo, mi madre, mis dos tíos, mi hermano y yo, hora y media de camino hasta el bancal y también hasta ver los primeros rayos de Sol de octubre.

Una vez llegábamos había que encender una buena hoguera para entrar en calor y mantenerla encendida hasta bien entrada la mañana puesto que la escarcha o en el mejor de los casos el rocío hacían que la uva te mordiese los dedos como negándose a ser arrancada de la cepa. Mi abuelo se encargaba de organizar la logística poniendo tres lonas en diferentes sitios del bancal donde abocamos la uva de nuestras cestas de mimbre que la mayoría de veces nos chorreaba el mosto pegajoso por los hombros.

Hasta que al fin llegaba el mediodía, bueno eso según decía mi abuelo que miraba el Sol y colocando los dedos de una forma extraña en el horizonte exclamaba, ¡chiquillos es la una y no me voy ni cinco minutos!, aquello era una fiesta, mi madre sacaba las fiambreras
para calentarlas en el rescaldo del fuego que estaba ardiendo durante todo el día, un pan sabroso eso si negro que ella misma masaba y luego cocía en el horno la Valenciana y las sardinas que a mi no me gustaban porque estaban muy saladas pero que mi abuelo se ponía como un kiko al mismo tiempo que se empinaba la bota de vino y de vez en cuando a escondidas de mi madre nos daba un trago, luego normalmente por las tardes acababa cortandose con el oncete pero como tenía soluciones para todo se meaba la herida y la taponaba con una hoja de la cepa mientras se reía enseñando los tres dientes que le quedaban, se hizo de ochenta y nueve años.

Estaba atardeciendo y el bancal vendemado, la uva en los tres montones y las porsaqueras de las abejas revoloteando para degustar el rico mosto, mi abuelo ya ha enganchado el macho al carro y se van a casa con mi madre y mis tíos, seguro que llegarán bien entrada la noche, mi padre mi hermano y yo nos quedamos a esperas de que venga el tractor de la bodega, no recuerdo sí era un Fordson o un Ebro de lo que estoy seguro es que era azul.

Cuando llega ya bien entrada la noche el tractorísta le dice a mi padre, ¡sí no se pisa no cabe toda en el remoque!, con lo cual es el mejor momento de la jornada, mientras ellos están cargando el remolque yo estoy encima de él pisando la uva a la luz de la Luna y de los tristes faros del tractor.

No sé a que hora descarguemos en la bodega ya que ni estaba mi abuelo ni había Sol y en aquella época los relojes solo estaban en Suiza, lo que sí sé es que como al día siguiente era domingo mi madre nos bañaba en una cerrá con agua calentica del foguer, estrenemos pantalón de pana con rodilleras de unos primos míos que se les habían quedado pequeños.

  • Texto anónimo enviado por un colaborador de Alcublas.

EL FUTURO SE ESCRIBE EN FEMENINO

La marcha progresiva de las mujeres de los territorios rurales de España, especialmente las más jóvenes, supone un grave problema para la sostenibilidad del medio rural. Desde un punto de vista económico, toda la literatura consultada coincide en que las mujeres son imprescindibles para conseguir un verdadero desarrollo rural sostenible y para evitar la lacra de la despoblación, quizá el mayor problema al que se enfrentan nuestros pueblos.

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La presencia de las mujeres en el medio rural tiene un efecto cohesionador, y es el principal factor para luchar contra el gran envejecimiento de la población rural y la fuerte masculinización, dos causas directas de la despoblación, según todos los expertos. Los valores intangibles que aportan las mujeres en el medio rural van acompañados de su fuerte peso a nivel de diversificación económica. Este tipo de estudios sirven para empoderar, valorizar y dar una consideración justa al papel de las mujeres en el medio rural, imprescindible para el futuro de éste, pero solo son el comienzo de una verdadera conciencia de igualdad de género incondicional. Desde el punto de vista económico, ya hemos analizado el papel fundamental que cumplen las mujeres como dinamizadoras de los territorios rurales, a través de los Grupos de Acción Local y las Redes Territoriales, y por propia iniciativa. Entre los datos más relevantes, destaca que la inmensa mayoría de las empresarias rurales (79%, prácticamente 8 de cada 10), son autónomas que apuestan por desarrollar ideas de negocio que proporcionan servicios o bienes inexistentes en sus territorios, lo que tira por tierra todas las consideraciones sobre dependencia de la mujer emprendedora en el medio rural. Desde que comenzó LEADER hace más de 20 años, las emprendedoras rurales han contribuido a la diversificación de la economía del medio rural a través de iniciativas que han ayudado a la correcta consecución de las tradicionales labores agrarias, complementando éstas con otras actividades relacionadas, como la transformación y comercialización de productos locales, el turismo rural basado en las experiencias, etc. Las mujeres rurales innovan, y contagian esa innovación al medio rural. Ya hemos visto como el papel de las mujeres rurales empresarias crece cada vez más dentro de las economías rurales. En España, más de la mitad de los emprendedores rurales (el 54%) son mujeres, un dato llamativo si tenemos en cuentan que en el entorno urbano sucede lo contrario: el 70% de los emprendedores son hombres. ¿Qué podemos hacer para seguir poniendo en valor, dignificando y reconociendo el papel de las mujeres como agentes de cambio y de regeneración imprescindibles en el medio rural? En primer lugar, favoreciendo su ascenso a puestos de responsabilidad y facilitando su presencia en órganos de tomas de decisiones (en el anterior capítulo hemos detectado este desequilibrio). Es cierto que la mujer rural siempre va a tener que hacer frente a algunos obstáculos ya mencionados, como la conciliación laboral, pero esto no puede ser excusa para seguir negando su presencia a la hora de tomar decisiones.

RRN ESTUDIO MUJER 2015_baja_Página_01

Los datos de las pasadas elecciones municipales revelan que las mujeres querrían poder tener un mayor peso y una mayor participación en el ámbito de la política local en poblaciones con menos habitantes. Las pasadas elecciones municipales revelan que en los pequeños municipios españoles la proporción de mujeres en puestos de relevancia política, como alcaldías y concejalías, va en aumento. Por tanto, pese a algunos avances y mejoras en la situación de la mujer rural, este progreso es, a todas luces, insuficiente. Las mujeres del medio rural necesitan una legislación que las favorezca, que las visibilice, que las haga partícipes del desarrollo que ellas mismas lideran sobre el territorio, pero que no es patente en despachos y foros. Las mujeres rurales han de ocupar puestos de responsabilidad en órganos de gestión y de toma de decisiones; deben estar representadas de forma equilibrada en las mesas sectoriales, en las Juntas Directivas de los Grupos de Acción Local y Redes Territoriales, en los Comités de Seguimiento del Marco Nacional y de los Programas de Desarrollo Rural, así como en todas las instituciones vinculadas a la Red Rural Nacional; deben impulsar Grupos de Trabajo específicos, organizarse, sindicarse, hacerse oír; deben utilizar a su favor las nuevas tecnologías para ayudar a reducir esta brecha, así como formarse constantemente para tener así siempre herramientas para defenderse contra estas desigualdades estructurales e inherentes a las sociedades tradicionales e históricamente patriarcales. Conseguirlo es tarea de todos. El aumento progresivo de la participación de la mujer en puestos de toma de decisión ha influido y está influyendo positivamente en la dirección del cambio cultural y social en curso, de tal forma que la existencia de voces femeninas en el seno de los partidos políticos y en el sistema representativo tiende a romper con la diferencia acerca del papel de las mujeres en la vida pública (DIZ&LOIS). Del presente informe se desprende que todavía hay mucho trabajo que hacer y las propuestas son amplias y diversas para todos los agentes implicados en hacer que la participación generalizada de la mujer, tanto en dirección como en gestión, sea una realidad en nuestro país. Entre todos se puede conseguir un avance que será bueno para las mujeres, pero también para el sector empresarial, para la administración y para la sociedad.

Estudio de diagnóstico de situación y factores que inciden en el acceso de las mujeres a los órganos de decisión y gestión de los Grupos de Acción Local (GAL) asociados a la Red Española de Desarrollo Rural (REDR), en el periodo 2007-2014.

EL ANTIGUO VALOR DE LA PALABRA EN LA SERRANÍA

“Se hace saber a todos los pastores que mañana hay Salva, a las cuatro de la tarde en la Plaza de los Olmos. Están citados Manuel el Chirra, Salvador el del Molino y Rafael Cañada. El pastor que no acuda será dañador de la partida.” 

En Alcublas, en la comarca de Los Serranos, funcionó hasta principios de los setenta un tribunal que resolvía y mediaba en los conflictos entre agricultores y ganaderos. Su nombre era La Salva. 

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Pastor de Alcublas

El tribunal de La Salva comenzó a resolver conflictos antes del siglo XVII. La Salva era presidida por el justicia o regidor mayor de la villa y con el paso de los años pasó a ocupar dicho cargo el presidente de la Cámara Agraria. La lucha de intereses entre agricultores y ganaderos es un hecho histórico en la gran mayoría de las comarcas. Siempre han existido estos problemas.

LA TRILLA EN ALCUBLAS

Jornada de trilla en Alcublas

En Alcublas, pueblo con una gran tradición ganadera, estos conflictos eran habituales. En los primeros años del siglo pasado existían más de 150 pastores desarrollando una importante actividad ganadera en la localidad. Con el paso de los años, el número disminuyó, llegando a ser unos cincuenta en la década de los setenta. Al tratarse de un municipio con un escaso término, debían cruzarlo para que sus animales pastasen en los lindantes de Jérica, Sacañet, Andilla y Altura.
Semejante número de pastores, con sus consiguientes cabezas de ganado, originaron enfrentamientos con los agricultores. Entonces, todo estaba bien reglado: los campos de cultivo se marcaban con mojonadas, que eran piedras de buen tamaño pintadas con cal que indicaban la prohibición de entrada del ganado. En los campos con vides a las que se les ataban unas cañas altas que señalaban al pastor que no debía entrar con su ganado.
Por otra parte, para delimitar las lindes entre las propiedades agrícolas, se empleaban las hitas, unas piedras altas que cumplían la función de marcadores territoriales.
Pero ¿quién vigilaba el cumplimiento de estas normas? Para ello se creó la figura del veedor. Existían dos, uno defendía los derechos de los ganaderos y el otro el de los agricultores. Visitaban conjuntamente los campos y negociaban, pactando la multa o indemnización.

Reunión mensual 

La Salva se reunía con carácter mensual y a ella asistían exclusivamente los ganaderos que, conjuntamente con veedores y el presidente de la institución llegaban al acuerdo económico correspondiente. No siempre imperaba la cordialidad.

“Se hace saber a todos los pastores que mañana hay Salva, a las cuatro de la tarde en la Plaza de los Olmos. Están citados Manuel el Chirra, Salvador el del Molino y Rafael Cañada. El pastor que no acuda será dañador de la partida.” 

PASTOR EN ALCUBLAS AÑO 1969

Pastor de Alcublas. Año 1.969

Cuando los veedores conocían la identidad del ganadero infractor, la cosa era mucho más sencilla. Pero en ocasiones no había testigos directos y ningún pastor asumía los daños causados. En estos casos, los veedores acordaban con el presidente de La Salva que todos los ganaderos que frecuentaban con sus rebaños la partida en cuestión, debían hacer frente a los gastos ocasionados.
En los conflictos en los que no habían testigos era preciso iniciar algún tipo de investigación. Si un pastor afirmaba que su ganado no había pastado en un determinado bancal, negando la acusación del agricultor, el veedor lo comprobaba de una manera muy sencilla. Si el rebaño había pastado anteriormente en el bancal, volvía a hacerlo. Si no era así, el ganado nunca rebasaba la linde. Una forma muy curiosa de encontrar al infractor.

La Salva es una forma ya extinguida de administrar justicia. Se utilizaba un procedimiento rápido, oral, directo y sin derecho de apelación. Los conflictos se resolvían con las palabras. Se buscaban mediadores, para que las soluciones fuesen justas y asumidas por todas las partes. Las palabras tenían mucho valor, todo su valor. Se podría hacer un símil con el Tribunal de las Aguas de la Vega Valenciana, declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.

Lamentablemente, el descenso de la actividad ganadera en Alcublas y el cambio en el estilo de vida llevó a la desaparición de La Salva hace ya más de treinta años.

E. Domingo