QUEREMOS SER TU ABUELO

Entendí, desde hace años, que el desarrollo de cualquier idea, profesional o personal, alcanzara un mayor grado de satisfacción cuando implicas cierto grado de sentimiento, cierto grado de cercanía, y por qué no un cierto grado de responsabilidad.

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En otros artículos, escribí sobre la importancia de desarrollar proyectos en zonas rurales que pertenezcan a los mismos vecinos; serán grandes ideas o sencillas ideas, pero serán ideas que se desarrollan con el espíritu y el cariño del lugar donde se quieren implementar.

Hoy utilizo este blog como un mero divulgador del proyecto que se está poniendo en marcha en la Coop. Vinícola San Antonio Abad, de Alcublas. También lo utilizo con el fin de remarcar el compromiso que deberíamos de tener con esta iniciativa. Esta iniciativa nace desde la cercanía, representado un gran número de agricultores, y defendiendo un producto nuestro. Un proyecto que se inicia desde nuestro pueblo.

Realmente, este proyecto ilusiona. El nombre ya nos deja mucho que entrever “Queremos ser tu abuelo”. La Cooperativa propone desarrollar un centro divulgador del aceite de oliva, mediante la creación de una almazara visitable. Una almazara que auné el conocimiento y la cultura del aceite de oliva, y que nos permita transmitirlo de abuelos a hijos.  Nos invita a crear un lugar de dinamización del entorno rural, de su producto y del amor hacia aquellas cosas que nos identifican.

Uno de los rasgos importantes es la cercanía, pero no es el único; el otro es,  la implicación. El proyecto tiene su partida desde un punto de vista social, que busca dejar a un lado la sobriedad propia de los proyectos empresariales y llama a implicarte, a formar parte de esta idea y a colaborar. Aquí, ahora, te están diciendo: “ayúdanos a llevar esta idea acabo, implícate con nosotros en buscar el desarrollo de este proyecto, forma parte de él”. Una de las peculiaridades de este proyecto es su forma de financiación, mediante aportaciones colectivas, crowdfunding. Una forma inclusiva, participativa y social, que nos permite involucrarnos activamente en su culminación. Aportaciones dinerarias, de los interesados que tienen dos finalidades. La primera es hacerte partícipe de la realización de esta idea, una parte de tu aportación, irá a su financiación convirtiéndote en mecenas del proyecto. La segunda son una serie de recompensas que dependiendo de tu aportación, incluirá una botella de aceite, una visita guiada por la almazara, un desayuno, una comida, etc.

Me hago eco de un proyecto sencillo y ambicioso. Un proyecto que describe quiénes son: 500 agricultores, que trabajan a diario para obtener los mejores frutos. Además, te invitan a colaborar con ellos y en su entorno, del cual están orgullosos. Buscan, a través de su almazara visitable y su aceite de oliva, impulsar la economía social, dinamizar su entorno rural, fijar población, atraer visitantes y habitantes. Un proyecto que nace aquí, para desarrollarse aquí y en el que te piden que te impliques.

Tenemos la oportunidad de empezar a cambiar esa sombra de abandono y soledad que afecta a zonas rurales. Tenemos la oportunidad de cambiar las palabras de “tenemos que hacer algo” por “estamos haciendo algo”. Hoy tenemos la oportunidad de implicarnos, y con nuestro apoyo colaborar y formar parte de algo.


Adjunto la página web, así como las páginas de la Cooperativa en redes sociales, y el vídeo de lanzamiento del proyecto https://www.youtube.com/watch?v=c7eYPgcIfPI&t=12s

www.QueremosSerTuAbuelo.com

Twitter/Instagram : @LaAlcublana

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Carlos

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LA DIFÍCIL DICOTOMÍA DE LO RURAL

Estamos en unos días del “sálvese quien pueda” en nuestro pueblos. No hablamos de que atravesemos dificultades (que las hay para todos los gustos), sino del abandono de manera apresurada de los pueblos serranos tras la ventana vacacional.

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GESTALGAR. Foto M. Ibáñez

La mal llamada normalidad vuelve a la Serranía. Ha habido una convivencia -en ocasiones difícil- entre “veraneantes” y “habituales”. Son dos mundos tan diferentes que intentar convivir durante unos días al año nos hace ver la antítesis existente entre lo rural y lo urbano. Días atrás leía un artículo de Luis Antonio Sáez (director de la Cátedra contra la Despoblación de la Universidad de Zaragoza) en el que hablaba de equiparar la calidad de vida. Hacía una reflexión tan interesante como retadora, sobre lo que se gana y se pierde por vivir en un pueblo: “Si te da un ictus en Mosqueruela (Teruel) tardarás más en llegar al hospital, pero la probabilidad de morir por contaminación es más elevada en las grandes ciudades que en el Sistema Ibérico español, donde la cifra de centenarios iguala a la de Japón”, precisa y añade: “Ganas en una cosa y pierdes en otra, lo que no hay que hacer es prometer todo”.

Efectivamente, siendo realistas ganas en cosas y pierdes en otras, ahí está la capacidad para elegir la opción mejor de cada uno. El todo no existe. Por ello deberíamos marcarnos como prioridad no el recuperar población como eje central de actuación, sino el mejorar y facilitar la calidad de vida de los que han decidido seguir viviendo en el pueblo.

“Todos necesitamos trabajo y lo económico es importante, pero hoy en día haría más hincapié en otra cosa; los políticos van a lo tangible, al empleo, a infraestructuras, cuando muchas veces es más importante la vida cultural o la ley de dependencia” en el medio rural. En este sentido, sostiene que un maestro en una escuela, una guardería, conexión a Internet o una asociación cultural, es decir el “compromiso de una serie de personas”, dinamiza más un territorio que un polígono industrial, porque crea un clima de pertenencia. E insiste en la idea de que el ciclo de la vida es largo, planteando la opción de salir en la juventud y volver en una etapa más.

ANDILLA, GUERRA, PATRIMONIO Y RECONSTRUCCIÓN

Se ha presentado un libro en la Serranía. Eso es siempre una buena noticia. Un libro sobre la Guerra Civil. ¿Otro libro sobre la Guerra Civil? dirían algunos.

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Pues ni mucho menos se trata de un libro más al respecto. En él, Paco Teruel -su autor- nos acerca a la historia de Andilla en el marco de la Guerra Civil con una prosa fácil y bien enlazada cronológicamente.

Paco Teruel Navarrete es Profesor de Secundaria y Bachillerato. Se licenció en Historia y posteriormente en Humanidades. Su vinculación con Alcublas, de donde es originario, ha marcado su interés por el patrimonio de la Guerra Civil Española, especialmente en la Serranía. Desde joven ha participado en numerosos congresos y es autor de publicaciones como Estelas en el cielo (Alcublas, 2009) y Posición Oriente. Chelva, 1938 (Chelva 2016).

El libro fue presentado en Andilla el sábado 19 de agosto y posteriormente en Alcublas el martes 22. La presentación de Andilla, a la que pude asistir, se dio en un abarrotado salón del ayuntamiento. Ni los más optimistas esperaban un lleno tal, pues muchos de nosotros nos acomodamos de pie al fondo de la sala. Da envidia sana el observar el cariño de los asistentes y su implicación en un acto como es la presentación de un libro sobre su pueblo.

Los restos bélicos son el gran patrimonio desconocido tanto de Andilla como de Alcublas.  En contra de lo que la razón nos impone, estos restos no han sido rehabilitados siendo incluso destruidos en procesos de repoblación de los montes (como indicaba Paco Teruel) y también en los incendios que años atrás sufrimos.

Paco une en su libro naturaleza, patrimonio, cultura y pueblo. Sólo él sabrá las horas que le ha costado recoger toda la información para más tarde darle forma. Carlos Mallench y Blas Vicente lo arroparon en la presentación y nos dejaron apreciaciones muy interesantes. Todo ello nos lleva a entender que tenemos un activo muy importante en nuestros pueblos en forma de restos bélicos que no hemos sabido rentabilizar.

Centrándonos en el libro, se trata de un trabajo en forma de reconstrucción pormenorizada de los hechos ocurridos en Andilla tras el estallido de la sublevación militar del 17 de julio, los dramáticos meses de la guerra y la esperanza de la reconstrucción en la posguerra.

Como decíamos con anterioridad, nuestro territorio conserva muchos retos bélicos fruto de aquellos días de contienda. Trincheras, refugios y galerías subterráneas son parte de un patrimonio desconocido y casi olvidado. Es por ello por lo que este libro se convierte, más que en una investigación histórica, en un gran proyecto cultural.

Gracias Paco. Os lo recomiendo.

LA SERRANÍA Y EL RINCÓN DE ADEMUZ MIRANDO AL FUTURO

LA DESCENTRALIZACIÓN DEL CONOCIMIENTO. COMENTARIOS SOBRE LA I UNIVERSIDAD DE VERANO DEL RINCÓN DE ADEMUZ

 

Josep Montesinos i Martínez

Universitat de València

 

Hemos tenido la oportunidad de participar en la I Universidad de Verano del Rincón de Ademuz.  Organizada por la cátedra de Participación Ciudadana y Paisajes Valencianos, de la Universitat de València[1]. Nuestra colaboración versó sobre:  De la descampesinización controlada a la gentrificación. En busca del primer patrimonio del Rincón de Ademuz.  Una aproximación al proceso de abandono rural desde la segunda mitad del siglo XX, sus consecuencias, la realidad actual con los peligros correspondientes de desertificación demográfica, usos insostenibles, gentrificación, destrucción del medio…

1.El Rincón de Ademuz según Cavanilles, 1797

Un fenómeno socioeconómico hoy en auge es el del turismo. Pero en ese sentido debemos ser también precavidos y ofrecer un producto sostenible.  Puesto que siguiendo las palabras de Buades, Cañada y Rincón, 2912 en su trabajo El turismo en el inicio del milenio. Una lectura crítica a tres voces: “Pero  como también  hemos  señalado,  el  turismo  se  ha  caracterizado  más  por  dañar  ecosistemas, malbaratar recursos naturales, mercantilizar expresiones culturales,  crear marcos favorables para la corrupción y vulnerar derechos laborales, que  por lo contrario”

3.El conocimiento tambien se hace desde el entorno local y comarcal

 

Pero también incidir en las múltiples realidades positivas de este entorno territorial: paisajes, recuperación agrícola, usos medioambientales, calidad de vida, personalidad propia. Insistíamos al igual que lo hacíamos en nuestra anterior colaboración en Serranos y Rurales que el primer patrimonio de nuestras comarcas son sus habitantes y todo lo que no vaya tendente a la mejora de la calidad de vida de los mismos no ofrece una política efectiva contra la desertización tanto humana como del paisaje.

 

También es de destacar el trabajo desde la localidad y la comarca. Esfuerzos por investigar, por difundir, por encontrar alternativas… Que llevan a cabo personas individuales, pero también colectivos, asociaciones culturales, asociaciones de empresarios, de agricultores, grupos ecologistas…

4.UVRA 2017

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Coincidieron estas jornadas universitarias con la celebración en Huesca del II Congreso Nacional de Despoblación en el medio rural, de la  Federación Española de Municipios y Provincias, donde trataban estos temas e intentaban encontrar soluciones a través de la acción desde la política y demás esferas de la sociedad. Acciones desde el punto de vista institucional, económicas y de empleo, de los servicios públicos, de infraestructuras, comunicaciones y transportes, de vivienda, demográficas, comunicativas e identitarias.  Todos tienen claras las acciones a realizar no hay más que ver las conclusiones, pues en ese foro están representados los gobiernos locales y por tanto la presencia de diversos grupos de todo el abanico político. Pero a la hora de la realidad pocas se llevan a cabo. ¿Porqué si los políticos están de acuerdo no se llevan a efecto? En nuestra opinión habría que:

-Creerse el proyecto.

-Reflejarlo en los presupuestos del Estado, de las Comunidades Autónomas, de las entidades locales. La única revolución pasa primero por la asignación presupuestaria, si no es así se queda en puro posicionamiento estético o de buena voluntad.

-Realizar una buena gestión de lo diseñado (Estado, Comunidades Autónomas, Diputación, Ayuntamientos, Sociedad)

-Con la participación de la política, la economía, la Academia, la sociedad.

2.La Universidad en Ademuz

Fueron, las de Ademuz[2], cuatro jornadas intensas donde se mostraron y debatieron temas diversos que afectan al mundo rural, conferencias y talleres (un total de 15) distribuidos en cuatro grandes bloques: Paisaje y salud, Paisaje rural: emprendimiento y desarrollo local, El futuro del medio rural valenciano, y un módulo Innovación docente (módulo para profesorado de secundaria y bachiller). También a lo largo de los días se desarrollaron actividades lúdico-culturales como conciertos y observaciones astronómicas.

Es importante el establecimiento de sinergias entre la sociedad comarcal, la política, la academia, los investigadores e interesados en que este paisaje vital de nuestras comarcas se vea enriquecido y camine hacia el futuro.

 

[1] La cátedra está dirigida por el Dr. Emilio Iranzo, https://www.catedrapaisajevalenciano.es/es/ Dentro de la política territorial del Vicerrectorado de Participación y Proyección Territorial de la UV.

[2] http://www.uv.es/uvweb/vicerrectorado-participacion-proyeccion-territorial/es/actividades/jornadas/jornadas-actuales/1-edicion-universidad-verano-rincon-ademuz-1285934275279/GaleriaCult.html?id=1286005653378

 

CERREMOS LOS OJOS Y PENSEMOS EN LO RURAL

Todo es según el color del cristal con que se mira. Hace ya dos siglos que Ramón de Campoamor incluyó esta frase en uno de sus poemas. Aprovechando la cita me viene una reflexión: si cerramos los ojos y pensamos en el despoblamiento rural, ¿qué vemos? ¿qué color tienen esas imágenes?, ¿son cercanas o lejanas? Y lo más importante, ¿desde dónde las pensamos?

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Acueducto Los Arcos, Alpuente. Foto M. Ibáñez

Independientemente de si vivimos en el pueblo o en una ciudad, es muy probable que este ejercicio de visualización lo hagamos desde lo urbano. La ciudad, su poderío y todo lo que ello representa coloniza de una manera brutal tanto el territorio como nuestros pensamientos. Por ello debemos buscar y encontrar hueco para lo rural también desde las ciudades. Seguramente nos vendrán pensamientos de mujeres que se van, jóvenes que vuelven tras el curso académico, campos abandonados, polígonos que de ello solo tienen el cartel, viviendas rehabilitadas, carteles de se alquila, tiendas llenas en verano… Dinámicas todas ellas tan diferentes como iguales pero que terminan hablando un idioma propio que todos bien conocemos.

Ha salido recientemente la noticia  que dice que la Generalitat anuncia rebajas fiscales contra la despoblación en las zonas rurales. Se aplicará a municipios de menos de mil habitantes y en particular a los 72 pueblos con riesgo de desaparecer. Es un primer paso, un excelente primer paso. Antes de hablar de si son las medidas necesarias o no, vamos a esperar a ver cuáles son, cuando se ponen en marcha y la cuantía de las mismas. Está demostrado que “el café para todos” no da buenos resultados y es más rentable y eficaz el analizar la idiosincrasia de cada territorio para aplicar luego medidas individualizadas.

Cerremos los ojos y pensemos en lo rural. Pero tengámoslos bien abiertos para reclamar las medidas necesarias y apoyar todas las iniciativas que vengan en nuestra mejora y ayuda.

 

 

DESPOBLACIÓN, GENTRIFICACIÓN Y FUTURO EN LA SERRANÍA

Josep Montesinos

“Estamos concentrando nuestros esfuerzos y recursos hacia la construcción de ciudades para invertir en lugar de ciudades para vivir. La satisfacción humana se mide en dinero.”  Estas eran las palabras entresacadas de una entrevista a  David Harvey, catedrático de Antropología y Geografía de la City University of New York (CUNY). No tenemos grandes ciudades en nuestra comarca, pero sí la frase puede servir, en parte, para mostrar la situación actual de la Serranía.

1. Disponemos de variados paisajes caracteristicos. Foto Josep Montesinos

Disponemos de variados paisajes característicos. Foto J Montesinos

El abandono secular se estas tierras, la falta de servicios, problemas de movilidad y transporte, cierre de escuelas, despoblación… El modelo neoliberal en el que estamos, supone para estos espacios la etiqueta de ‘no competitivos’ y por ello abandonados a su suerte en esta carrera por el ‘beneficio’.  No obstante ¿puede ser apetecible en algún momento la inversión? ¿? hasta qué punto la inversión externa en la búsqueda de beneficio puede mejorar las condiciones de la comarca?

2. Ruina. abandono y despoblación. Foto JM

Ruina, abandono y despoblación. Foto JM

Una de las soluciones que se ha estado brindando es la inversión en turismo. El turismo es nuestra primera industria a nivel estatal y también puede ser un atractivo para nuestras tierras que gozan de un magnífico entorno medioambiental y patrimonial. Pero evidentemente el monocultivo turístico no es ni con mucho la panacea que lo solucione todo. Y en muchas ocasiones la insostenibilidad del modelo turístico hace que se esté analizando el fenómeno en muchas ocasiones desde una perspectiva negativa (véase lo que está sucediendo en Barcelona, Venecia, nuestras costas…), donde la masificación expulsa a los habitantes al aumentar los precios, destrucción del paisaje, iunsostenibilidad en definitiva del fenómeno. El turismo como monocultivo supone a corto plazo cambios sociales, patrimoniales, económicos en unas tierras orientadas solo para el disfrute de los turistas. Un parque temático carente de vida.

3. La Serranía conserva rincones recónditos de paz y belleza. Foto JM

La Serranía conserva rincones recónditos de paz y belleza. Foto JM

El concepto de gentrificación surge en Gran Bretaña en los años sesenta del siglo pasado, definido por Ruth Glass como: “el proceso por el cual la alta burguesía urbana (urban gentgry) ocupaba y transformaba barrios pertenecientes a la clase trabajadora”. En realidad se trata del poder de cualquier grupo con recursos superiores que consigue expulsar y ocupar espacios de comunidades locales de un determinado lugar. Nuestros pueblos cada vez menos habitados, las aldeas, las casas de campo abandonadas pueden resultar sumamente atractivas para la inversión extranjera y el asentamiento de personas de otras nacionalidades, con precios muy competitivos en comparación con el resto de Europa. Este fenómeno que se ha venido dando en zonas especialmente costeras, pero también de interior (Valle de Ayora, por ejemplo). ¿Es ese otro modelo a apuntar para nuestras tierras? Volvemos a lo indicado más arriba: parque temático, desaparición de la población autóctona, ruptura de la memoria histórica, de los usos y costumbres.

4. Un rico Patrimonio a investiga,restaurar ,conservar y disfrutar. Foto JM

Un rico patrimonio a investigar, conservar y disfrutar. Foto JM

En una reciente entrevista a Sergio del Molino, autor del libro: La España vacía. Viaje por un país que nuca fue, decía: “No hay solución para la despoblación, pero hay que dar respuesta a los que aún viven ahí”. No estamos de acuerdo en la primera parte de la aseveración, pero sí en la segunda. Hay solución a la despoblación, fundamentalmente con que sus habitantes tengan un trabajo que permita una vida digna en el aprovechamiento de nuestra propia realidad en primer lugar: agricultura, aprovechamiento del bosque, ganadería, industria agroalimentaria, industrias sostenibles… , en que exista una buena red de comunicación, en escuelas en nuestros pueblos (quitar la escuela a una localidad es el principio del fin, y que no digan que es un tema económico pues no quiero hablar de algunos aeropuertos, AVEs, autopistas…), asistencia sanitaria…

La segunda parte de la frase habla de ‘dar respuesta a los que aún viven ahí’. Es de ley y justicia, los habitantes de la Serranía pertenecen a una Comunidad Autónoma, a un Estado, a una Unión Europea, en idénticas condiciones que el resto de los habitantes de esos espacios. El primer Patrimonio de un entorno son sus habitantes. En este momento desde las Administraciones Públicas se está volviendo los ojos hacia estos espacios cada vez más despoblados. Es por ello que lo primero que hay que pensar y dar soluciones a los problemas de sus habitantes. Es al mismo tiempo evidente la falta de inversiones públicas, las primeras que deberían aumentar.

5. El primer Patrimonio son los serranos y las serranas (Foto Archivo Vicente Llatas)

El primer patrimonio son los serranos y las serranas. Foto Archivo Vicente Llatas

La Serranía no debe ser el vertedero de la zona urbana costera. Tampoco soy, en absoluto, partidario de convertir la Serranía en un espacio exclusivo para el disfrute de los ‘urbanitas’, donde el vacío poblacional está cada vez más extendido, donde la memoria histórica se pierde con la desaparición de la población local.

 

El presente y el futuro no depende solo de la Administración, también y especialmente las acciones locales y comarcales que deben ser el motor del futuro. Partir de las propias característica locales y comarcales, ver los aspectos positivos, el camino de un crecimiento sostenible, a la colaboración mediante acciones conjuntas. La articulación comarcal es necesaria para compartir, generar, posibilitar servicios, para funcionar como un espacio común y de relación.

La Serranía no debe ser solo un lugar para visitar, sino un espacio para vivir.

 

  • Josep Montesinos i Martínez es Professor Titular d’Història de l’Art, Fac. Geografia-Història de València.

¿Y SI NOS PONEMOS EN MARCHA?

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Asistimos desde hace unos años al despoblamiento progresivo de nuestros pueblos y al continuado envejecimiento de sus censos.

Desde finales del siglo XIX , la Serranía ha sufrido  importantes éxodos migratorios. La dureza de la vida, las condiciones económicas, la falta de expectativas laborales y el aislamiento geográfico, son las causas principales de la pérdida de población joven.

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Esta situación demográfica determina nuestro presente y condiciona nuestro futuro, si no somos capaces de darle la vuelta y afrontar el problema desde una perspectiva diferente.

Desde hace años, las soluciones se han centrado en buscar nuevos “motores económicos” capaces de generar  puestos de trabajo. En todos los pueblos han habido diversas iniciativas empresariales: algún comercio con productos artesanos, pequeñas cooperativas de asistencia a mayores, emprendedores dedicados al turismo y la restauración y poco más. En Alcublas se proyectó un AERÓDROMO DEPORTIVO, iniciativa impulsada por el anterior alcalde Manuel Civera y que por el momento, está  esperando mejores tiempos.

Caso aparte es el de POWER ELECTRONICS. Esta multinacional tiene una de sus plantas de producción en Higueruelas, lo que supone una apuesta desconocida hasta ahora en La Serranía, que ha absorbido mucha mano de obra de la zona pero que, lamentablemente, no ha provocado el impacto demográfico esperado.

¿Por qué nuestros pueblos no resultan atractivos para vivir? ¿Por qué los jóvenes, aún teniendo trabajo, prefieren vivir fuera? Aquí es donde nos encontramos con los problemas de siempre que sí podemos paliar:

  • La Serranía carece de buenas infraestructuras que favorezcan la movilidad de personas y mercancías.
  • La Serranía no dispone de un servicio de transporte público de calidad, adecuado a las necesidades de la población, eficaz y regular.
  • La Serranía no cuenta con una oferta educativa que atienda el derecho a la formación en cualquier etapa de la vida (reciclaje profesional, cursos de formación, idiomas, escuela de adultos, formación artística, etc) ni con propuestas de dinamización cultural y deportiva (exposiciones, teatro, conciertos en directo, conferencias, charlas, coloquios, instalaciones deportivas competitivas, etc)
  • Nuestra comarca no cuenta con una adecuada asistencia sanitaria para sus habitantes (servicios de geriatría, pediatría, maternidad, fisioterapia, rehabilitación, etc)
  • En La Serranía no existe un plan eficaz que facilite la integración de las mujeres en el tejido económico de la comarca (no hay un apoyo institucional real y definido para impulsar el empleo femenino en la zona). Las mujeres son pieza clave para fijar población en las zonas rurales, si no tienen opciones laborales se marchan y los efectos negativos sobre la población son evidentes e irreparables.
  • En La Serranía no hay ningún plan que facilite la rehabilitación de viviendas vacías para ofertarlas en alquiler. Sería una buena manera de tener una bolsa de viviendas en régimen de alquiler social, enfocadas a los jóvenes.
  • Nuestra comarca no ha dispuesto nunca de un plan de intervención global para la recuperación del patrimonio histórico o etnográfico: almazaras, pajares, ventisqueros, neveros, corrales, fuentes, lavaderos, bodegas… Se trata de poner en valor nuestras señas de identidad, nuestra personalidad. Cuidar estos elementos significa respetar la memoria y estimar el territorio, ofreciendo posibilidades nuevas para incentivar el turismo rural.
  • En La Serranía no se ha diseñado nunca un plan de recuperación del entorno después del desastroso incendio del año 2012. Además de limpiar el monte de madera quemada y esclarecer determinadas zonas (actuaciones que no se han hecho en Alcublas, por ejemplo), se debería diseñar un plan forestal para la comarca que contemplara el adecuado mantenimiento de los montes y, sobre todo, la explotación de los mismos como fuente de recursos para los municipios (ganadería, extracción madera, micología, etc). Si el monte reporta beneficios económicos, contribuye a su conservación y cuidado.

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En definitiva, si esta comarca quiere seguir viva, manteniendo su identidad y sus pueblos, tiene que diseñar un proyecto común que trascienda la municipalidad y las Mancomunidades. Saber dónde se quiere ir, supone tener muy claro el modelo de territorio que todos deseamos y para ello es imprescindible unir voces y esfuerzos.

Tener visión de futuro, pensar en las nuevas necesidades y ser mucho más creativos dando respuestas a los viejos problemas, son cualidades indispensables para vislumbrar un mejor futuro. Y sobre todo, ser capaces de deshacernos de una vez del complejo de inferioridad que nos ha sumido en el silencio y la resignación.

Se trata de mirar los problemas desde otro ángulo, sin complejos ni miedos. Si nos ponemos en marcha, seremos un territorio atractivo para los jóvenes, un buen lugar para vivir y no el reducto exótico y casi salvaje de “pueblo perdido en las montañas”. Zona rural sí, vivir en el pueblo sí, pero sin tener que renunciar a los servicios que disfrutan el resto de ciudadanos.