EL TURISMO Y LAS COOPERATIVAS AGROALIMENTARIAS

El pasado 25 de octubre participé en una jornada organizada por la Federación Valenciana de Cooperativas agroalimentarias en Dénia. Se trata de una jornada de carácter anual bajo el título de Retos del cooperativismo agroalimentario.

Durante la jornada, se trataron temas de ayudas al cooperativismo y en general a la agricultura y ganadería valencianas y también se trató,- y ahí es donde yo participé-, la incorporación de las cooperativas agroalimentarias al sector turístico o dicho de otro modo, que el turismo se incorpore al cooperativismo agroalimentario.

Incorporar a la promoción turística el producto agroalimentario tiene ventajas

Además, la incorporación del turismo en nuestras cooperativas mediante la organización de visitas o actividades en torno a la misma, puede y debe ser considerado como una fuente de ingresos más de la cooperativa además de un amplio escaparate que puede llegar a nuevos mercados, además de al mercado interno, el valenciano, de forma que se conozca la amplia variedad de productos que ofrece nuestro campo, sus bondades…mejorar el posicionamiento de la marca.

El agroturismo entronca con el desarrollo rural, con el turismo rural, con la búsqueda de experiencias y emociones que nos llevan a elegir un destino u otro en nuestras vacaciones.

Qué hacer, qué visitar, qué comer o qué beber, son algunas de las preguntas que todos, o casi todos, nos hacemos cuando estamos decidiendo visitar un pueblo, una comarca, un destino turístico en definitiva.

La cooperativa agraria puede convertirse, por qué no, en el principal atractivo turístico de un municipio, y puede generar flujo de visitantes, ingresos por compras, comida en el restaurante o en el bar, alojamiento,… en definitiva, consumo turístico, actividad turística.

La visita interpretada a un paisaje agrario es o puede ser una oportunidad de empleo para, para alguien que conozca su tierra, su paisaje. Hacer de su conocimiento una fuente de ingresos, de su afición o de su tradición una empresa…

Pero volviendo a las cooperativas, durante la jornada de Dénia se presentó un práctico manual de creación y desarrollo de producto turístico agroalimentario donde se detallan las posibilidades de incorporar la actividad turística a la actividad de la cooperativa y que está disponible para todos aquellos que quieran, descargándolo de la web de la Federación de Cooperativas Agroalimentarias de la Comunitat Valenciana.

No se trata de sustituir una cosa por la otra, pero sí de aprovechar los flujos de visitantes a nuestros municipios y de poder crear puestos de trabajo, que aunque fuera sólo uno, ya sería una razón suficiente.

Copio una de las frases de la introducción del manual que me parece muy elocuente:

Con las visitas (a las cooperativas), los turistas conocen a las personas que hay detrás de lo que consumen, algo que influye sin duda en el proceso de construcción de una mejor imagen, en una mayor predisposición para el reconocimiento y, por ende, a una mayor compra de los productos agroalimentarios de las cooperativas que han descubierto a través de las visitas.

El manual describe el producto, los públicos objetivo, los mercados objetivo, los principales productos para ofertar, las necesidades de infraestructuras para poder ofrecer visitas a las instalaciones, de normativa legal, de comunicación y comercialización…

Y por último una estructuración y descripción detallada de los productos que se pueden ofertar (visita estándar, visita superior, visita premium, eventos…) por parte de las cooperativas.

Eso sí, como concluye el manual, crear un producto turístico requiere de compromiso firme, diagnóstico previo y trabajo a corto y medio plazo.,

No defraudar al cliente potencial del producto agroalimentario, que es el principal objetivo de la cooperativa.

Rosa Molins

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QUEREMOS SER TU ABUELO

Entendí, desde hace años, que el desarrollo de cualquier idea, profesional o personal, alcanzara un mayor grado de satisfacción cuando implicas cierto grado de sentimiento, cierto grado de cercanía, y por qué no un cierto grado de responsabilidad.

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En otros artículos, escribí sobre la importancia de desarrollar proyectos en zonas rurales que pertenezcan a los mismos vecinos; serán grandes ideas o sencillas ideas, pero serán ideas que se desarrollan con el espíritu y el cariño del lugar donde se quieren implementar.

Hoy utilizo este blog como un mero divulgador del proyecto que se está poniendo en marcha en la Coop. Vinícola San Antonio Abad, de Alcublas. También lo utilizo con el fin de remarcar el compromiso que deberíamos de tener con esta iniciativa. Esta iniciativa nace desde la cercanía, representado un gran número de agricultores, y defendiendo un producto nuestro. Un proyecto que se inicia desde nuestro pueblo.

Realmente, este proyecto ilusiona. El nombre ya nos deja mucho que entrever “Queremos ser tu abuelo”. La Cooperativa propone desarrollar un centro divulgador del aceite de oliva, mediante la creación de una almazara visitable. Una almazara que auné el conocimiento y la cultura del aceite de oliva, y que nos permita transmitirlo de abuelos a hijos.  Nos invita a crear un lugar de dinamización del entorno rural, de su producto y del amor hacia aquellas cosas que nos identifican.

Uno de los rasgos importantes es la cercanía, pero no es el único; el otro es,  la implicación. El proyecto tiene su partida desde un punto de vista social, que busca dejar a un lado la sobriedad propia de los proyectos empresariales y llama a implicarte, a formar parte de esta idea y a colaborar. Aquí, ahora, te están diciendo: “ayúdanos a llevar esta idea acabo, implícate con nosotros en buscar el desarrollo de este proyecto, forma parte de él”. Una de las peculiaridades de este proyecto es su forma de financiación, mediante aportaciones colectivas, crowdfunding. Una forma inclusiva, participativa y social, que nos permite involucrarnos activamente en su culminación. Aportaciones dinerarias, de los interesados que tienen dos finalidades. La primera es hacerte partícipe de la realización de esta idea, una parte de tu aportación, irá a su financiación convirtiéndote en mecenas del proyecto. La segunda son una serie de recompensas que dependiendo de tu aportación, incluirá una botella de aceite, una visita guiada por la almazara, un desayuno, una comida, etc.

Me hago eco de un proyecto sencillo y ambicioso. Un proyecto que describe quiénes son: 500 agricultores, que trabajan a diario para obtener los mejores frutos. Además, te invitan a colaborar con ellos y en su entorno, del cual están orgullosos. Buscan, a través de su almazara visitable y su aceite de oliva, impulsar la economía social, dinamizar su entorno rural, fijar población, atraer visitantes y habitantes. Un proyecto que nace aquí, para desarrollarse aquí y en el que te piden que te impliques.

Tenemos la oportunidad de empezar a cambiar esa sombra de abandono y soledad que afecta a zonas rurales. Tenemos la oportunidad de cambiar las palabras de “tenemos que hacer algo” por “estamos haciendo algo”. Hoy tenemos la oportunidad de implicarnos, y con nuestro apoyo colaborar y formar parte de algo.


Adjunto la página web, así como las páginas de la Cooperativa en redes sociales, y el vídeo de lanzamiento del proyecto https://www.youtube.com/watch?v=c7eYPgcIfPI&t=12s

www.QueremosSerTuAbuelo.com

Twitter/Instagram : @LaAlcublana

Facebook: LaAlcublana

Carlos

CUANDO TODO ESTÁ PERDIDO

Recuerdo hace años, sentados, aprovechándose de la sombra de la morera, a esos hombres con azadas al hombro, con albarcas bien atadas cuatro dedos por encima del tobillo, seguido del dobladillo del pantalón para que no se llenase de tierra.

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Muchos de esos hombres ya pasan lo ochenta y, como el primer día, siguen chafando el camino que les lleva al campo. Sus pies duros y sus manos llenas de cayos, su imagen tosca solo se ve contrapuesta con el viso  de sus ojos, que desdeñan la imagen de un hombre con vigor pero sin fuerzas, con ahínco pero sin ánimos.

Cuentan entre ellos el paso de los años, y el cambio de las cosas. Como poco a poco las paredes se vienen abajo y ya no hay nadie que las quiera hacer, y probablemente tampoco sabrían hacerlas. Ven como los pajares, a orillas de las eras en los que tantas tardes han pasado, se han asolado por el peso de estas últimas nieves….

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Recuerdan, las sendas  y caminos por las que tantas veces han pasado, volviendo de las bodegas y campos más lejanos, con sus machos y sus enseres. Hoy por hoy la mitad de esas sendas se han perdido, el monte se ha hecho con todo. El incendio de años atrás ha dejado leña a mitad de quemar y millones de pimpollos fruto de aquellas piñas que explotaban antes de arder, aliagas, romeros y carrascas, que se crían con el desenfreno del descontrol. Nadie les marca donde termina el monte y empieza la senda.

Ya nadie limpia el monte, ya nadie controla la maleza, y ya nadie pierde tiempo en cuidar lo que es de todos. Recuerdan, que han ido a plantar pinos, a limpiar monte y a parar el fuego. Recuerdan que ellos, o sus abuelos antes que ellos sacaron a mano la mitad de los caminos que hoy tenemos, hicieron la mitad de las paredes que hoy tenemos, bajaron la piedra para los pajares y sacaron las eras, recalzaron la tierra para hacer una pared y plantar una fila de 7 almendros….y como dicen, con sus manos y sin la mitad de las cosas que tienen hoy en día.

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Tal vez, deberíamos pararnos. Empezar a ver cómo están nuestros montes y nuestros pueblos y; como queremos que estén de aquí a unos años. Vivimos ajetreados en el día a día, con las obligaciones y los eventos que hacen que tengamos el tiempo justo para vivir, o incluso ni eso. La verdad es que nosotros vamos a dejar una herencia peor de la que nos dejaron nuestros mayores. Dicen, que somos la generación más preparada y con más medios y capacidades a nuestro alcance. Lo único que tenemos igual que entonces es el tiempo. Así que, ¿estaríamos dispuestos a invertir unas horas de nuestro tiempo a hacer una labor que beneficie a todos? ¿Estaríamos dispuesto a aunar esfuerzos en que el monte tenga el aspecto que debe?  Depende de nosotros exigir, el ayudar y el ofrecernos a recuperar nuestros montes. Debemos ser capaces de canalizar las ideas y los esfuerzos en hechos reales. Debemos invertir nuestro tiempo en dejar un monte, por lo menos, como lo conocíamos.

 

 

DÍAS DE VENDEMA EN LA SERRANÍA

Era viernes por la noche y mientras estábamos cenando al calor del foguer mi padre nos contaba los planes para la mañana siguiente.

En la radio se escuchaba De España para los españoles, un programa musical que el viejo
Telefunken emitía en onda media al que mis padres eran asiduos por su afición a Manolo Escobar y a Sara Montiel.

Los planes para el día siguiente eran claros concisos, había que madrugar puesto que nos esperaba un día duro de vendema tanto a mi hermano como a mí, a pesar de tener los dos menos de doce años en aquella época ya eramos todo unos hombres.

Prácticamente a las nueve de la noche ya estábamos durmiendo con los cual a la mañana siguiente escuchábamos el trajín que se formaba mucho antes de amanecer, el sonido del macho comer garrofas mientras mi padre le ponía los aparejos antes de salir al pajar para
engancharlo al carro, os preguntaréis, ¿cómo el mulo en casa?, pues sí era lo más común junto con un cerdo que teníamos en una pequeña porcatera al cual se engordaba con sobras de la comida para luego la matanza. Supongo que también os preguntaréis, ¿donde estaba el servicio en tan acogedor palacete?, pues ya os lo podéis imaginar, nuestras necesidades las depositábamos en un hueco que hacíamos entre la paja del corral casero y todo mezcladito con los excrementos del macho y del puerco abonaban nuestros campos.

Sonaba el carro por la calle de ripio mientras mis tíos y mi abuelo ya habían llegado a casa, mi madre preparaba las fiambreras con embutido de la matanza y patatas, muchas patatas, mientras nos gritaba, ¡chiquillos arriba que ya está el padre con el carro!, suponéis bien el desayuno de leche con Cola-Cao era corto.

Ya de camino hasta el bancal mi padre iba andando delante de la caballería mientras mi abuelo todo eufórico él llevaba los ramalillos como si de capitán de barco al timón se pusiera. ¿Encima del carro?, mi abuelo, mi madre, mis dos tíos, mi hermano y yo, hora y media de camino hasta el bancal y también hasta ver los primeros rayos de Sol de octubre.

Una vez llegábamos había que encender una buena hoguera para entrar en calor y mantenerla encendida hasta bien entrada la mañana puesto que la escarcha o en el mejor de los casos el rocío hacían que la uva te mordiese los dedos como negándose a ser arrancada de la cepa. Mi abuelo se encargaba de organizar la logística poniendo tres lonas en diferentes sitios del bancal donde abocamos la uva de nuestras cestas de mimbre que la mayoría de veces nos chorreaba el mosto pegajoso por los hombros.

Hasta que al fin llegaba el mediodía, bueno eso según decía mi abuelo que miraba el Sol y colocando los dedos de una forma extraña en el horizonte exclamaba, ¡chiquillos es la una y no me voy ni cinco minutos!, aquello era una fiesta, mi madre sacaba las fiambreras
para calentarlas en el rescaldo del fuego que estaba ardiendo durante todo el día, un pan sabroso eso si negro que ella misma masaba y luego cocía en el horno la Valenciana y las sardinas que a mi no me gustaban porque estaban muy saladas pero que mi abuelo se ponía como un kiko al mismo tiempo que se empinaba la bota de vino y de vez en cuando a escondidas de mi madre nos daba un trago, luego normalmente por las tardes acababa cortandose con el oncete pero como tenía soluciones para todo se meaba la herida y la taponaba con una hoja de la cepa mientras se reía enseñando los tres dientes que le quedaban, se hizo de ochenta y nueve años.

Estaba atardeciendo y el bancal vendemado, la uva en los tres montones y las porsaqueras de las abejas revoloteando para degustar el rico mosto, mi abuelo ya ha enganchado el macho al carro y se van a casa con mi madre y mis tíos, seguro que llegarán bien entrada la noche, mi padre mi hermano y yo nos quedamos a esperas de que venga el tractor de la bodega, no recuerdo sí era un Fordson o un Ebro de lo que estoy seguro es que era azul.

Cuando llega ya bien entrada la noche el tractorísta le dice a mi padre, ¡sí no se pisa no cabe toda en el remoque!, con lo cual es el mejor momento de la jornada, mientras ellos están cargando el remolque yo estoy encima de él pisando la uva a la luz de la Luna y de los tristes faros del tractor.

No sé a que hora descarguemos en la bodega ya que ni estaba mi abuelo ni había Sol y en aquella época los relojes solo estaban en Suiza, lo que sí sé es que como al día siguiente era domingo mi madre nos bañaba en una cerrá con agua calentica del foguer, estrenemos pantalón de pana con rodilleras de unos primos míos que se les habían quedado pequeños.

  • Texto anónimo enviado por un colaborador de Alcublas.

EL ANTIGUO VALOR DE LA PALABRA EN LA SERRANÍA

“Se hace saber a todos los pastores que mañana hay Salva, a las cuatro de la tarde en la Plaza de los Olmos. Están citados Manuel el Chirra, Salvador el del Molino y Rafael Cañada. El pastor que no acuda será dañador de la partida.” 

En Alcublas, en la comarca de Los Serranos, funcionó hasta principios de los setenta un tribunal que resolvía y mediaba en los conflictos entre agricultores y ganaderos. Su nombre era La Salva. 

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Pastor de Alcublas

El tribunal de La Salva comenzó a resolver conflictos antes del siglo XVII. La Salva era presidida por el justicia o regidor mayor de la villa y con el paso de los años pasó a ocupar dicho cargo el presidente de la Cámara Agraria. La lucha de intereses entre agricultores y ganaderos es un hecho histórico en la gran mayoría de las comarcas. Siempre han existido estos problemas.

LA TRILLA EN ALCUBLAS

Jornada de trilla en Alcublas

En Alcublas, pueblo con una gran tradición ganadera, estos conflictos eran habituales. En los primeros años del siglo pasado existían más de 150 pastores desarrollando una importante actividad ganadera en la localidad. Con el paso de los años, el número disminuyó, llegando a ser unos cincuenta en la década de los setenta. Al tratarse de un municipio con un escaso término, debían cruzarlo para que sus animales pastasen en los lindantes de Jérica, Sacañet, Andilla y Altura.
Semejante número de pastores, con sus consiguientes cabezas de ganado, originaron enfrentamientos con los agricultores. Entonces, todo estaba bien reglado: los campos de cultivo se marcaban con mojonadas, que eran piedras de buen tamaño pintadas con cal que indicaban la prohibición de entrada del ganado. En los campos con vides a las que se les ataban unas cañas altas que señalaban al pastor que no debía entrar con su ganado.
Por otra parte, para delimitar las lindes entre las propiedades agrícolas, se empleaban las hitas, unas piedras altas que cumplían la función de marcadores territoriales.
Pero ¿quién vigilaba el cumplimiento de estas normas? Para ello se creó la figura del veedor. Existían dos, uno defendía los derechos de los ganaderos y el otro el de los agricultores. Visitaban conjuntamente los campos y negociaban, pactando la multa o indemnización.

Reunión mensual 

La Salva se reunía con carácter mensual y a ella asistían exclusivamente los ganaderos que, conjuntamente con veedores y el presidente de la institución llegaban al acuerdo económico correspondiente. No siempre imperaba la cordialidad.

“Se hace saber a todos los pastores que mañana hay Salva, a las cuatro de la tarde en la Plaza de los Olmos. Están citados Manuel el Chirra, Salvador el del Molino y Rafael Cañada. El pastor que no acuda será dañador de la partida.” 

PASTOR EN ALCUBLAS AÑO 1969

Pastor de Alcublas. Año 1.969

Cuando los veedores conocían la identidad del ganadero infractor, la cosa era mucho más sencilla. Pero en ocasiones no había testigos directos y ningún pastor asumía los daños causados. En estos casos, los veedores acordaban con el presidente de La Salva que todos los ganaderos que frecuentaban con sus rebaños la partida en cuestión, debían hacer frente a los gastos ocasionados.
En los conflictos en los que no habían testigos era preciso iniciar algún tipo de investigación. Si un pastor afirmaba que su ganado no había pastado en un determinado bancal, negando la acusación del agricultor, el veedor lo comprobaba de una manera muy sencilla. Si el rebaño había pastado anteriormente en el bancal, volvía a hacerlo. Si no era así, el ganado nunca rebasaba la linde. Una forma muy curiosa de encontrar al infractor.

La Salva es una forma ya extinguida de administrar justicia. Se utilizaba un procedimiento rápido, oral, directo y sin derecho de apelación. Los conflictos se resolvían con las palabras. Se buscaban mediadores, para que las soluciones fuesen justas y asumidas por todas las partes. Las palabras tenían mucho valor, todo su valor. Se podría hacer un símil con el Tribunal de las Aguas de la Vega Valenciana, declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.

Lamentablemente, el descenso de la actividad ganadera en Alcublas y el cambio en el estilo de vida llevó a la desaparición de La Salva hace ya más de treinta años.

E. Domingo

NUEVE BODEGAS QUE VISITAR EN LA SERRANÍA

El origen del cultivo de la vid en nuestra Comarca se remonta a los íberos. Excavaciones arqueológicas han demostrado que éstos cultivaban la vid y elaboraban vino de forma organizada. Posteriormente, la vid y el vino siempre han tenido una gran importancia social y económica en nuestras tierras.

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Pero además de medio de sustento, la vid tiene un gran valor histórico y cultural, ya que la vitivinicultura se ha convertido en un patrimonio cultural y artístico de nuestra Comarca, que posee una arraigada tradición enológica.
El viñedo en nuestra comarca se localiza, fundamentalmente, en suelos pardos, escasos de humus en sus horizontes superiores y con caliza presente con carácter general, lo cual favorece la calidad de los vinos. En SERRANOS Y RURALES os queremos ofrecer un paseo por las bodegas de La Serranía, donde podremos disfrutar de edificios singulares, bodegas tradicionales, olores característicos…y unos caldos que son de lo mejor.

1.- COOPERATIVA LA ALCUBLANA. C/ San Antonio, 33 – 46172 ALCUBLAS (Valencia) Tel. 96 165 40 71

Vinos de Alcublas

La Cooperativa de Alcublas lleva desde 1954 confeccionando vino, además de su afamado aceite de oliva. Comercializa Balcón de Valencia blanco y Palacia tinto. Balcón de Valencia está elaborado con uvas de la variedad Meseguera (o merseguera), es un vino pálido y aromático, con graduación moderada ( 11º ) de gran finura y equilibrada acidez, con fondo almendrado en el paso final de la boca. El tinto Palacia está elaborado al 100% con racimos seleccionados de las viejas cepas de la variedad Tempranillo propiedad de los socios de la cooperativa vinícola San Antonio Abad, cultivadas en un entorno físico (climatología, altitud, suelo…) muy característico que les otorga un carácter propio: altitudes de 800 m. con pluviometría medio-escasa y suelo de estructura franco-arenosa.

 

2.- BODEGAS COMECHE. Villar del Arzobispo. Av del Ingeniero Tamarit, 10, 46170 Villar del Arzobispo. Teléfono:962 72 00 78

En Villar del Arzobispo podemos encontrar una bodega fundada en 1947. Bodega de caracter familiar que ha ido evolucionando con el paso de los años. La maquinaria de la bodega  dispone de un moderno tren de vendimia en acero inoxidable, , y una serie de depósitos  que incluyen vinificadores rotativos autovaciantes, (criomaceraciones de tintos y blancos y elaboraciones especiales); y vinificadores autovaciantes, para fermentaciones de tintos.

Comeche Reserva

Destacamos dentro de su oferta el Comeche Reserva 2002, un vino que ha sido elaborado a partir de uvas seleccionadas y cultivadas con gran esmero de las variedades  merlot, cabernet souvignon y tempranillo, vinificadas por separado y con diferentes sistemas de fermentación  para conseguir los máximos exponentes de calidad de cada una. De color granate con buena evolución, rubí clásico de muy buena intensidad. en nariz se aprecia el buen aroma de madera nueva con tonos tostados, café y nuez moscada en armonia con los propios de frutas maduras, moras, higo y ligeros toques mentolados. En boca se presenta muy redondo y potente con equilibrio entre la acidez y la estructura, denso y muy largo.

 

 

3.- BODEGA COOPERATIVA VILLAR DEL ARZOBISPO. Calle de Vicente Aparicio, 37, 46170 Villar del Arzobispo, Valencia. Teléfono:962 72 06 52

elvillarcolor-22La fuerte iniciativa cooperativista en La Serranía tiene un buen exponente en la Cooperativa de Villar del Arzobispo. Reúne, entre sus socios, casi 2.000 hectáreas de viña y dispone de más de 1.200 barricas de roble americano nuevo para la crianza de sus tintos.

La Cooperativa Agrícola de El Villar se constituye el 6 de junio de 1971 como resultado de la fusión de las cuatro Cooperativas existentes hasta entonces en el municipio: Bodega Cooperativa y Caja Rural “Ntra. Sra. De La Paz”, Bodega Cooperativa y Caja Rural “San Isidro”, Cooperativa Oléicola Villarense y Cooperativa Agrícola “San Isidro Labrador”.

Viña Villar

Desde el inicio esta entidad, ubicada en el municipio de Villar del Arzobispo, ha sido pionera en la elaboración de vinos blancos valencianos de alta calidad con la aparición en el mercado, hace más de 25 años, del ya conocido por todos Laderas blanco. A partir de ese momento se inició la elaboración de otros vinos como son: L´Antigón, Cerro Gordo, Viñaterra, Don Pedro, Las Villas, y posteriormente los vinos Viña Villar, Viña Nora y Ximo. Entre ellos destacamos Viña Villar, elaborado con las variedades Tempranillo ( 90%) y Merlot ( 10%), con un intenso color rojo cereza, bien cubierto y con ribetes ligeramente rojizos que indican su paso por barrica. Olor a frutos rojos, combinados con toques de especias debido a la crianza en madera  de roble. Su entrada en boca es compleja, con taninos dulces de gran madurez, sabroso, carnoso, amplio en matices aromáticos y un post-gusto frutal y especiado de gran persistencia.

 

4.- BODEGAS TERRA D´ART, AHILLAS. C/Proyecto 15, Nº 15 46176 Ahillas – Chelva – Valencia

Pequeños bodegueros están protagonizando una nueva “revolución” en España, según algunos expertos. Más habituales en Francia, estos profesionales piden paso en el mercado para sus productos de edición limitada. Son los “vignerons”.En nuestra comarca tenemos viticultores que trabajan la tierra y elaboran y venden ellos mismos sus vinos, unos profesionales muy asentados en Francia desde hace décadas, pero que en La Serranía apenas han emergido hasta ahora. Estamos hablando de TERRA D´ART viñedos y bodegas -Valle de Ahillas. Una pequeña bodega familiar dedicada al vino de autor asentada en la aldea de Ahillas (Chelva).

La familia Martínez-Palmero descubrió hace 10 años este recóndito valle, apostando por instalarse en él para llevar a cabo su proyecto de producir vinos artesanales. Se trata de una zona donde el terreno es de roca arenisca con mucha grava y un microclima propio, resguardado de los vientos del Mediterráneo y con una gran diferencia térmica entre el día y la noche.

Flor de Ahillas

Su oferta aumenta temporada tras temporada y el tinto clásico recibe el nombre de “Ahillas”. El blanco y el rosado responden al nombre de “Flor de Ahillas”, mientras que su vino estrella, el reserva, recibe el nombre de“Finca el Maldito”, un pequeño homenaje al hombre que cultivó las parcelas en las que hoy se encuentra la bodega. “Flor de Ahillas” Blanco se elabora únicamente con la variedad Merseguera y de viñas viejas de 60 años. “Flor de Ahillas” Rosado es una mezcla única en esta zona del Alto Turia de las variedades Bobal, Monastrel y Garnacha. El vino tinto “Ahillas”, es un vino con una crianza elaborado con un coupage que sorprende, de las variedades Bobal, Tempranillo, Mencía, Marselans, Graciano y Garnacha. Sólo de las mejores añadas y de la gran selección de algunas parcelas puntuales surge el vino “Finca El Maldito´´, predominando la variedad Bobal pero también consta de un porcentaje mínimo de Tempranillo, Prieto Picudo y Mencía.

 

 

5.- COOPERATIVA SANTA BÁRBARA, ALTO TURIA. TITAGUAS. Calle de la Fuente, 20, 46178 Titaguas, Valencia. Teléfono:961 63 41 99

logo_cooperativa_titaguasEn 1955 un pequeño grupo de agricultores constituye la Cooperativa Agrícola Santa Bárbara de Titaguas. Con un capital social de 800.000 pesetas, se construye una bodega, en el sitio denominado “Tiro de la Barra”, con una capacidad aproximada de 400.000 litros. Desde entonces se ha seguido un proceso continuado de ampliaciones y mejoras técnicas, para mejorar el proceso de elaboración del vino.

Los viñedos se sitúan entre los 800 y 1100 metros de altitud, entre montañas donde aún es imperceptible la mano del hombre. Esta situación privilegiada ofrece unas condiciones ecológicas y, sobre todo, un microclima que hace surjan unos vinos blancos de gran calidad, elaborados con los mostos flor de las variedades Merseguera y Macabeo, seleccionados de entre los mejores de cada cosecha.

Santa Bárbara -Alto Turia – Titaguas

Hemos querido destacar su blanco Mersé. Está elaborado con racimos de las viejas cepas propiedad de sus socios, cultivadas en un entorno físico (climatología, altitud, suelo…) muy característico, y poco frecuente en nuestras latitudes, que les otorga un carácter propio: soleadas laderas al mediodía a altitudes por encima de los 700-800 m en Aras y Titaguas, que ascienden hasta los 1.000 m en varias partidas de Alpuente y la Yesa.

Su composición varietal es sencilla: 100% merseguera. Variedad autóctona del Alto Turia. Una de las variedades de uva blanca de mayor calidad a nivel mundial y que podría ser otra de nuestras variedades autóctonas en entrar a medio plazo en vías de extinción, a poco que se extienda la “moda” de sustituirla por la tan renombrada Chardonnay. Por cierto, a la que no tiene nada que envidiar en cuanto a calidad.

 

6.- BODEGAS POLO MONLEÓN, TITAGUAS. Carretera Valencia Ademuz, Km 86, 46178 Titaguas, Valencia. Teléfono:961 63 41 48

grupo_peq_colManuel Polo Aguilar fundó la primera bodega del Alto Turia en 1952, basando su producción en la uva autóctona de esta comarca de montaña, la Merseguera. Unos años más tarde, su hijo Manuel Polo Monleón se hace cargo de la empresa familiar y crea la marca Hoya del Castillo. En 1988 la bodega instala su propia embotelladora y, a mediados de la década de los 90, inician la producción de vinos rosados y tintos. En la actualidad, los hermanos Polo Martínez, tercera generación dedicada a la viña y al vino, se han encargado de modernizar y actualizar la bodega.

Hoya del Castillo blanco

Con la cosecha de 2005 Bodegas Polo Monleón estrenó nuevas instalaciones. Están situadas en una ubicación privilegiada, entre los viñedos, en pleno valle de entrada a la población de Titaguas. La proximidad de las parcelas facilita que las uvas lleguen frescas y en perfectas condiciones. Su marca es Hoya del Castillo, y confeccionan tanto blanco, rosado y tinto joven, como un tinto crianza.El  Hoya del Castillo Blanco Joven de 2006 tiene Merseguera en un 80% y está completado con Macabeo, que le aporta estructura y aroma frutal. Es de color amarillo pálido con tonos verdosos, con un leve desprendimiento de carbónico natural. Tiene una buena intensidad aromática, con recuerdos a fruta blanca fresca, a cítricos y a heno recién cortado. En boca es ligero, sabroso, frutal, posee una excelente acidez y es agradablemente amargoso (almendras y hueso de albaricoque), fino y elegante. Acompaña a la perfección platos de mariscos cocidos, pescados y arroces marineros.

 

7.- BODEGA VINÍCOLA NUESTRA SEÑORA DE LA CONSOLACIÓN, ALPUENTE.

 COOP. ALPUENTE

La Cooperativa Vinícola Nuestra Señora de la Consolación, de Alpuente, está autorizada por la Denominación de Origen Protegida Valencia para la elaboración, almacenamiento y embotellado de vinos blancos, rosados y tintos jóvenes. Con su marca comercial “Gran Turia” elabora un rosado y un tinto joven, pero sin duda destaca su “Gran Turia – Blanco del Alto Turia”. Vino obtenido del mosto flor tras un suave prensado de uvas de merseguera, con una graduación alcohólica entre 10,5 y 11 grados, de color amarillo pajizo, muy pálido, con reflejos verdosos. Es de sabor suave y fresco, aroma afrutado, muy buena acidez y una notable persistencia en boca.

 

8.- VIÑEDOS Y BODEGA MONSATA PERDIGÓN, PEDRALBA. Camino del Barranquillo S/N 46164 Pedralba, Valencia (Spain). Telefono 686 262 188

monsata-perdigon3Viñedos y bodega Monsata Perdigón es el culmen de un proyecto que empezó hace muy pocos años años, cuando tres amigos de Pedralba, deciden recuperar una variedad autóctona, la variedad “Planta fina de Pedralba”. En principio  pretendían evitar que se perdiera, pero poco a poco fue evolucionando la idea hasta convertirse en el proyecto que hoy en día existe. De una vieja parcela, la última que quedaba en el pueblo sacaron material vegetal para multiplicar la variedad y plantar una nueva parcela, y en la actualidad cuentan con dos hectáreas de viñedo.

La vendimia nocturna en cajas y la selección de la uva en el viñedo garantiza la calidad y evita oxidaciones durante el transporte hasta la bodega. Una vez en la bodega se realiza una segunda selección racimo por racimo para eliminar los granos estropeados y asegurándonos de que solo entra en los depósitos la mejor uva. Una vez en dentro maceramos el mosto a bajas temperaturas para extraer todo el potencial aromático y posteriormente fermentamos nuestros vinos a temperatura controlada de 14º lo que produce una fermentación lenta que dura tres semas y que hace posible obtener un vino de aromas afrutados francos y una boca equilibrada y sabrosa.

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Pedralba: Mono varietal elaborado 100% con la variedad planta fina de Pedralba. Un vino de alta expresión único en el mundo que no deja indiferente a nadie.

Pedralba Coupage: Elaborado con plantafina de Pedralba y Moscatel. Vino muy aromático con una boca excepcional que te sorprenderá.

 

 

 

9.- BODEGAS VEGAMAR, CALLES. Camino la Garcesa s/n,  46175  Calles.  Teléfono:962 10 98 13

Bodegas Vegamar nació en 1999 en Calles. La elaboración de sus vinos se basa en la combinación de las técnicas y tecnologías enológicas más modernas, con la tradicional crianza en barrica de roble nuevo francés y americano y su posterior guarda en botella a temperatura y humedad controlada. Sus viñedos se encuentran en un entorno plenamente natural, rodeados por el Río Tuéjar y el Río Turia, espectacular por su belleza y excepcional para el cultivo de la vid y los frutales por su microclima, único en la zona de Los Serranos.

Bodega Vegamar, Calles

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Vegamar Colección Privada

Su actual oferta vinícola es muy amplia, a la que debemos incluir sus cavas elaborados en Requena. Uno de sus buques insignia es el Vegamar Colección Privada, de la varidad Cabernet Sauvignon, crianza en barrica durante 24 meses en roble francés (90%), americano (10%) y su posterior reposo durante 12 meses en botella. El Vegamar Colección Privada va muy bien con carnes acompañadas de salsas, estofados y guisos livianos. Sus enormes posibilidades permiten combinar este vino con recetas de carne muy elaboradas. Este vino ha sido elaborado por amor al vino de gran calidad, con mimo y vendimiado a mano en el momento óptimo de maduración, lo que hace que tenga unas magníficas cualidades. Color Burdeos con tonalidades ligeramente teja, aromas complejos destacando la fruta muy madura y ligeros tostado de la barrica. En boca, taninos muy pulidos, gran cuerpo y equilibrio, postgusto largo.

No queda aquí el vino realizado en nuestra comarca. A nivel global, los magníficos vinos producidos en las localidades de La Serranía, la inmensa mayoría de ellos están incluidos dentro de la Denominación de Origen Valencia, quedando encuadrados en dos de sus subzonas. En la Subzona Alto Turia que copan al completo: Alpuente, Aras de los Olmos, Benagéber, Calles, Chelva, La Yesa, Titaguas y Tuéjar. Y en una parte destacada de la Subzona ValentinoAlcublas, Andilla, Bugarra, Chulilla, Domeño, Gestalgar, Higueruelas, Losa del Obispo, Pedralba y Villar del Arzobispo.

¿Os animáis a venir a visitarlas? 

SEMILLERO DE IDEAS; CALIDAD RURAL AGROALIMENTARIA

Uno de los objetivos que nos planteamos cuando iniciamos el proyecto SERRANOS Y RURALES es que fuera también un escaparate de buenas prácticas y que éstas – si nos vienen de fuera – puedan ser trasladadas a nuestra comarca.

El Collado, Alpuente

Por ello nos hacemos eco de las PRIORIDADES DE DESARROLLO RURAL 2014-2020 del FONDO EUROPEO AGRÍCOLA DE DESARROLLO RURAL. En él se enumeran las seis prioridades de desarrollo rural de la UE para el período 2014-20120. Son las siguientes:

1.- Transferencia de conocimientos e innovación.

2.- Viabilidad y competitividad de las explotaciones.

3.- Organización de la cadena alimentaria.

4.- Mejora de los ecosistemas.

5.- Eficiencia de los recursos.

6.- Desarrollo territorial equilibrado.

Dentro de este último punto e incluído en el Marco de la Red Rural Nacional se engloba el Proyecto Calidad Rural: Señas de identidad de los Territorios Rurales, que constituye un ejemplo interesante del aprovechamiento del potencial agroalimentario de las zonas rurales. Este proyecto nos muestra una forma diferente de concebir la ampliación de la economía rural más allá de la actividad agrícola convencional encuandrándola bajo una marca de calidad.

ASOCIACIÓN INTERMUNICIPAL PARA EL DESARROLLO LOCAL EN LA COMARCA DE SANTA MARÍA LA REAL DE NIEVA (AIDESCOM)

El sector agroalimentario juega un papel primordial en el desarrollo de los territorios rurales, ya que contribuye a la creación y mantenimiento del empleo en esas zonas, así como a la diversificación agropecuaria y al aprovechamiento innovador y sostenible de los recursos del medio rural. Observando la creciente demanda de productos agroalimentarios de calidad por parte de los consumidores, AIDESCOM puso en marcha el proyecto Calidad Agroalimentaria, cuya última finalidad era identificar los productos locales con una imagen comarcal, reforzando su vínculo territorial, de forma que las producciones agroalimentarias se convirtieran en una seña  de identidad para los territorios rurales.

Los cambios en los hábitos alimenticios requieren de productos sanos, naturales y dotados de una identidad vinculada a un territorio. El avance significativo en la definición de sistemas de valorización, protección y seguridad alimentaria, requiere trabajar en favor de una mayor competitividad, de una mejor organización de la oferta y de mejores prácticas en la comercialización.

Este proyecto de cooperación está liderado por la Asociación AIDESCOM centrado en el desarrollo de la Campiña Segoviana; pero participan grupos de acción local de Andalucía (Córdoba, Jaén), Castilla-La Mancha (Cuenca, Guadalajara), Castilla y León (Ávila, León, Salamanca, Segovia, Valladolid, Zamora), Galicia (La Coruña, Lugo, Orense, Pontevedra), Madrid y Comunidad Valenciana (Castellón).

Entre los objetivos específicos que se pretenden alcanzar con el desarrollo de este proyecto, se pueden destacar: abrir nuevos canales de comercialización y mejorar la capacidad de producción de la industria agroalimentaria a través del aumento de la competitividad, y el incremento de las ventas por medio de la articulación de sistemas de promoción conjunta. En este sentido, se ayuda a las pequeñas empresas de ámbito rural en el proceso de creación de instrumentos conjuntos y en el uso de herramientas que faciliten su posicionamiento en el mercado, fomentando las estructuras asociativas de carácter local y supralocal, capaces de favorecer la comercialización y venta de los productos agroalimentarios. Asimismo, se quiere fomentar la actividad agroalimentaria a través del empleo de materia prima local, recuperando los métodos de producción y transformación tradicionales. A pesar de ello, también se trabaja para incorporar las nuevas tecnologías y las “nuevas formas de hacer” en el caso de los productores emergentes.

El proyecto considera importante fomentar una actividad agroalimentaria que asuma prácticas sostenibles y respetuosas con el medio ambiente. Se pretende ofrecer a los territorios que forman parte del proyecto de cooperación, un plan de comunicación que permita dar a conocer las producciones locales en otros ámbitos geográficos. Por último, y como un punto clave del proyecto, se quiere conseguir a través de los productos agroalimentarios, una imagen identitaria de calidad del territorio para darle un valor añadido. Para alcanzar con éxito estos objetivos, el proyecto plantea distintas actividades de diferente tipología.

Se han diseñado, de forma conjunta, las auditorías de calidad para, en un futuro, realizarlas en las industrias agroalimentarias, así como implantar planes de mejora en las pymes y micropymes agroalimentarias. Las acciones de difusión se desarrollan para lograr la promoción conjunta y eficaz de los productos, minimizando las dificultades que presentan algunas pymes y micropymes en dar a conocer y comercializar sus productos más allá del ámbito local o comarcal. En este sentido, se ha creado una imagen de marca conjunta para todos los territorios, y se ha editado material gráfico promocional. Además, está contemplado el desarrollo de un escaparate virtual de los productos agroalimentarios, y la participación conjunta en eventos promocionales. Se organizará un seminario final del proyecto en el que, además de presentar los resultados del mismo, se pueda constituir un foro de debate y análisis sobre la temática del presente proyecto. De la misma manera, el seminario podrá resultar un encuentro de profesionales en el que poder debatir sobre las tendencias actuales de la industria agroalimentaria y las posibles acciones de mejora de la competitividad de la misma.

La última acción ejecutiva será la publicación de una memoria final del proyecto, junto con la realización de una campaña de comunicación de los productos, para dar a conocer tanto el resultado del proyecto ejecutado como la metodología aplicada. Así se pretende trasmitir las experiencias acumuladas, tanto por el conjunto de los grupos de acción local participantes como, de manera individual, por cada uno de ellos.

REFERENCIAS: