MEMORIA ORAL SERRANA: RUN RUN, LA PAVA

Tiempo atrás nos reunimos con varios ancianos de Alcublas. Hablaron durante horas de sus recuerdos; recuerdos que iban una y otra vez al mismo lugar: la infancia, la guerra, el hambre, las bombas, la muerte y las ganas de vivir. Cada uno relataba los hechos como si se tratara de momentos distintos pero hablaban de lo mismo.
Se sorprendían de que el otro recordaba y se asombraban de lo que el otro relataba con tanta nitidez porque no recordaba haber estado allí, aunque los otros afirmaran lo contrario.
Sus sinapsis eran diferentes, por eso diferían sus relatos al extraerlos de la despensa de su memoria. Todos tenían la certidumbre de que aquellos años de niñez y adolescencia eran el tesoro sobre el que habían construído su existencia, sus errores, sus ambiciones, sus fracasos y sus éxitos.

 

500px-Aereo_in_volo_1

Lo recuerdo como si fuera ayer. Aquel avión que se estrelló en el collao Herrero y la rocha Juliana. Subiendo de la Pedrosa, y en vez de venir por el camino que se viene ahora, pues por abajo.
Yo ví cómo se quedó clavada la ametralladora. Pegó al caer, en el camino, porque el avión cayó de golpe. El aviador estaba dentro muerto, iba dentro muerto. Le pegó La Pava, lo ví yo. Yo estaba en el collao Herrero y le pegaron un tiro en el aire. Fue como un chispazo, yo no ví más que un chispazo y el avión cayó desplomado abajo.


                            Lugar donde cayó el avión republicano cerca de Alcublas

Habían tres cazas atacando a La Pava, las balas pegaban por ahí y ahí. Hacían un ruido del demonio. Le entraron los cazas a La Pava y de repente pafff, uno de los aviones se pegó fuego y en el aire y cayó en esas risclas. Se pegó fuego todo hasta el alto. Se quedó clavado un trozo de la ametralladora en el suelo, y estuvo allí tiempos y tiempos.

Del aviador no se conocía na, yo lo único que ví, ésto (refieriéndose a una pierna), ésto (la cadera), por hay, y la parte de atrás, el espinazo. Habían restos por todos lados, no quedó ni garra. Era de los rojos.

Iba La Pava aquella, cuando iba La Pava aquella, iba…Le decíamos La Pava porque iba run run run… muy despacio, andaba menos que un sapo. Siempre iba por ahí, a vigilar. Aquí cuando vino el bombardeo, aquí en el pueblo, pues, el día de antes estaban haciendo la instrucción ahí en Despeñaperros, enseguida pasó La Pava y les grabó la partida. 

Al día siguiente vinieron a bombardear. Pero La Pava hizo todo el reconocimiento y les dio el croquis donde estaban situados. Por eso les tiraron las bombas tan pronto…

Creemos que estos hechos ocurrieron el 22 de Febrero de 1938.

Nuestro amigo se quedó en silencio. Parecía que no quería seguir recordando… Y en eso que cambió de tema.

Me acuerdo cuando al campo de aviación nos acercábamos de chiquillos, cuando oíamos que iban a aterrizar. Yo tenía 9 años y… ¡mecagüen!, cosa de chiquillos:
– ¡Que vienen las moscas a aterrizar!
Y subíamos corriendo al campo de aviación, ¡mecagüen!, tos pallá. Ibamos carretera arriba y antes de llegar a la Balsilla, nos sale un militar y nos dice:
– ¿Ande vais vosotros?
– ¡Dónde hemos de ir! A ver los aviones.
– ¡Mecagüen! Huyyy. Iros pa bajo, que si explota uno no quedáis ni garra. ¡Aquí morís todos!
A nosotros que nos dijo que nos íbamos a morir todos… cogimos esa carretera pa bajo y bajamos… (se ríe).
Nos atemorizaron aquel día, que íbamos todo ilusionados a ver los aviones…Y cosa de chiquillos…


En Alcublas, además, se instaló un puesto de mando del ejército republicano en la retaguardia en una de las viviendas de la actual Plaza José Mª Castillo que, según cuentan los más mayores, también tenía un túnel subterráneo.

Los Heinkel He 46 (como el de la foto superior) reciben por parte de los nacionales el apodo de “Pava”, pero lo cierto es que en 1938 se consideraba a estos aparatos como poco adecuados para misiones de primera línea. Por entonces todos los He 46 habían sido destinados a la Escuela de Tripulantes de Málaga, por lo que difícilmente podrían haber participado en las acciones sobre Alcublas. En las poblaciones del litoral valenciano (y supongo que también en Cataluña) se conocía popularmente como “la Pava” a cualquier aparato que bombardease la zona (los objetivos más frecuentes eran instalaciones portuarias).

A los testigos directos del bombardeo y a viejos de Alcublas, por ejemplo, también les oigo citar a “la pava” al referirse a un avión pesado de bombardeo. Casi siempre coinciden en que eran lentos, por lo que supongo que eso descartaría sobrevuelos de SM79 ó SB2 y seguramente se referiría a los Ju-52, SM81, hidros y similares, con velocidades inferiores.

Varias personas con las que hemos hablado aseguraron haber crecido escuchando las historias que les contaban sus mayores sobre el conflicto bélico. “Ellas siempre me decían que antes de que cayesen las bombas pasaba un avión que alertaba de la llegada de los bombarderos. De hecho, las dos recuerdan perfectamente que la gente gritaba ‘¡que llega La Pava!’ -así se conocía popularmente al avión Heinkel-46 alemán- y no tardaban mucho en meterse en el refugio”, explicó.

Era un momento de mucho trasiego: El tráfico por la carretera de Ademuz y de Alcublas era incesante. Los camiones rusos transportaban piezas de artillería e incluso, por su escasa envergadura, los aviones “Moscas”.

En resumen, La Pava era un avion de observacion, enlace y bombardeo ligero, aunque creo que los republicanos llamaban “Pavas” a todo avion que volaba lento.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s